La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), presidida por Inés Olóndoriz desde abril de este año, ha elaborado un informe en el que propone que se revisen la simultaneidad entre el cobro del Ingreso Mínimo Vital (IMV) y el subsidio por desempleo en el caso de personas mayores de 52 años. Es necesario, como se recoge en el estudio ‘5ª Opinión Ingreso Mínimo Vital’, que se mejore la coordinación entre los organismos que pagan estas prestaciones, que son la Seguridad Social y el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) para que se eviten solapamientos.
Durante el año 2024, el 51% de los hogares en los que entraba el Ingreso Mínimo Vital recibió al menos otra ayuda económica distinta de modo que, al final, un 16% recibía al mismo tiempo dos o más prestaciones simultáneas. Destaca que el subsidio por desempleo es el más combinado con el IMV especialmente en lo que tiene que ver con los mayores de 52 años, ya que uno de los beneficios de esta prestación por desempleo para parados de larga duración, es que cotiza para la jubilación y que puede mantenerse hasta ese momento siempre y cuando se cumplan todos los requisitos.
Un 16,6% de los beneficiarios del IMV está cobrando al mismo tiempo una prestación por desempleo durante los primeros meses. El 17% de los periodos de cobro de los subsidios suele derivar, cuanto estos terminan, en una solicitud del IMV.
Esto se ve, según la organización fiscal, en que entre los hogares que piden esta prestación de subsistencia, el 47% lo hace cuando se ha terminado la ayuda del SEPE y esto se ve con mayor frecuencia en el caso de los parados de larga duración con más de 52 años.
Cobrar de manera simultánea el IMV y el subsidio por desempleo es frecuente al llegar a esa edad. porque según la AIReF, en el caso del segundo pasa a ser una prestación de las llamadas de “último recurso” que puede recibirse junto al IMV hasta llegar a la edad de jubilación.
¿Es coherente que se puedan cobrar estas dos ayudas juntas?
Una de las preguntas que se hacen aquellos que se encuentran con necesidades económicas es si pueden cobrar juntos el IMV y el subsidio por desempleo. La respuesta es que sí, y por ello, en el informe de la AIReF se pide que se revise el modo de aumentar la coherencia entre las dos prestaciones de modo que quede claro si es adecuado recibirlas al mismo tiempo.
El motivo es que cada situación de necesidad que presenten las personas con bajos ingresos pueda ser cubierta pero con una sóla ayuda. No quiere decir que haya que eliminar ni el IMV ni el subsidio para mayores de 52 años sino de revisar el diseño de cada una de ellas.
El IMV sigue sin llegar a todos los hogares necesitados

El informe refleja que el IMV no llega a una parte importante de las familias que tienen derecho a cobrarlo, y el motivo es que lo desconocen. En 2025 el 52% de los hogares que podían cobrarla porque cumplían los requisitos, no llegó a pedirla. La cobertura quedó en el 44,2% y a esa fecha, 455.401 unidades familiares de las diferentes Comunidades Autónomas estaban cobrando la prestación después de que subiera el número de beneficiarios un 16%.
Además, la carencia de solicitudes afecta de forma directa al Complemento de Ayuda a la Infancia, el CAPI, y el 71% de las familias que podrían cobrarlo no lo piden. La AIReF considera que se debería actuar simplificando los requisitos de ingresos y redefiniendo la unidad de convivencia al tiempo que se emplea la información para que se avance en la concesión automática.
Es fundamental, para este organismo, que se refuercen las campañas de información de modo que se dé acompañamiento individualizado a los hogares que pueden tener derecho a cobrar la ayuda pero que no la piden bien porque no lo saben o bien porque el proceso es demasiado complejo para ellos.
Los beneficiarios de la ayuda siguen cobrándola 5 años después
Una vez que le aprobaron la ayuda, el 46% de quienes la reciben continúa ingresándola 60 meses después de haber sido aprobada. La permanencia aumenta entre los que reciben una cuantía que es aproximada a la renta garantizada. El tanto por ciento baja al 34% entre quienes cobran menos. Los datos señalan que cuanto más alta es la ayuda, más tiempo se mantiene y por eso destacan que es fundamental que se mejore la conexión entre el cobro del IMV y el acceso al mercado de trabajo.
Una de sus recomendaciones es que se reformule el llamado incentivo al empleo que se ha diseñado de modo que los beneficiarios puedan comenzar a trabajar o subir de ingresos sin perder la ayuda de manera inmediata. El sistema actual, resalta el estudio, no facilita la salida de los beneficiarios y cambiar esta prestación por un sueldo.
España paga el IMV por encima de la media europea en prestaciones equivalentes
Cuando se compara el Ingreso Mínimo Vital con prestaciones equivalentes en otros países, se puede contemplar cómo la cuantía está por encima de la media. A pesar de esto, España suma malos resultados en la cobertura de la pobreza. Hay diferencias importantes en el periodo que se toma como referencia para calcular el ingreso, el concepto de unidad de convivencia y las obligaciones laborales de las personas beneficiarias. En países como Alemania o Francia toman como punto de partida la renta más reciente en lugar de la del año pasado, como hace España.
Hacerlo de este modo, con datos ya pasados, hace que en las revisiones posteriores se encuentren posibles contradicciones, obligando a la Seguridad Social a realizar cambios y de hecho, el 51% de los hogares beneficiarios está experimentando cambios en la prestación una vez que se revisan conceptos como las rentas.
El análisis realizado por la AIReF suma los resultados de la aplicación del IMV en 5 años, y ya han avisado de que se actualizará en caso de que se lleven a cabo reformas estructurales.

