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Jean Dupont (65 años): “he descubierto cómo cobrar más por mi pensión incluso después de jubilarme”

El jubilado francés decidió volver a trabajar por lo que ha resultado favorecido por un sistema de pensiones que se reformará en 2027 por la Seguridad Social.

Un hombre mayor contento levantando los brazos
Jean Dupont (65 años): “he descubierto cómo cobrar más por mi pensión incluso después de jubilarme” |Envato
Berta F. Quintanilla
Fecha de actualización:
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Muchos jubilados piensan que sus pensiones quedan definitivamente cerradas cuando dejan de trabajar. Pero esto no es así, al menos en Francia, que es donde vive Jean Dupont (65 años) quien ha optado por regresar al mercado laboral una vez que ha cumplido la edad de jubilación que en Francia, y según Cleiss (la Seguridad Social de ese país) está entre los 62 y los 64 años. 

Allí, hay pensiones de hasta 4.200 euros, como contaba un ex funcionario judicial que se jubiló al cumplir 65 años. La última reforma de las pensiones en el país galo permite que algunos jubilados que han trabajado en el sector privado, consigan una subida en la nómina que les paga la Seguridad Social cuando regresan al trabajo pero tienen que hacerse bajo unas determinadas condiciones. 

Este mecanismo afecta a los beneficiarios del sistema llamado Argic Arrco en el que están agrupados millones de jubilados asalariados. Desde el mes de enero, quien acceda al régimen de compatibilización entre empleo y pensión, llamado ‘cumul emploi-retraite intégral’ (lo que equivale a jubilación activa, parcial y flexible) podrá conseguir nuevos derechos en la pensión básica. Y eso al final, como explica este jubilado al medio especializado ‘Pleine vie’ se traduce en más ingresos.

“Pensé que volver al trabajo sólo me haría ganar un sueldo, pero no es así”

Dupont ha explicado su experiencia destacando que “en su día, pensé que la jubilación estaba completamente cerrada y cuando regresara al mercado de trabajo, lo único que conseguiría era mejorar mis ingresos con un sueldo”. Pero, con el paso del tiempo y los años, ha descubierto que “no era así y que podía cobrar más incluso después de jubilarme”.

Este sistema que impulsa el Gobierno francés y se aplica por medio de la Seguridad Social del país, permite la compatibilidad de la pensión pública con un sueldo siempre y cuando el jubilado haya liquidado previamente las pensiones obligatorias. No sólo las de su país, sino las que pudiera tener en el extranjero. Además, deberá cumplir la edad legal y todos los requisitos que piden sobre cotizaciones.

Si se cumple todo esto, las nuevas cotizaciones dejan de ser a fondo perdido y generan nuevos derechos.

Un complemento de 2.400 euros que se suma a la pensión 

Como explica el portal de la administración francesa, la nueva actividad profesional dará derecho a una segunda pensión. En el caso de la pensión básica, este complemento es de 2.403 euros brutos anuales. Aunque la cuantía pudiera parecer moderada e incluso baja teniendo en cuenta la alta inflación, se suma de manera vitalicia (para siempre) a la prestación ya reconocida.

Cuando se habla de la jubilación complementaria, el sistema Agirc Arrco tiene un funcionamiento parecido. Las nuevas cotizaciones después de la jubilación permiten puntos extra sobre el primer tramo del salario, que es el que llega hasta el techo que marca la Seguridad Social.

Para 2026 este tramo es de 4.005 euros mensuales o 48.060 euros al año. Diferentes estimaciones del sector calculan que un jubilado que esté cobrando un sueldo cercano a esta cifra podría generar unos 260 euros brutos adicionales por cada trabajo.

Los cambios en la jubilación que se esperan en 2027

El sistema incorpora ciertas restricciones como por ejemplo los que se acogen a una modalidad de jubilación que es compatible con el límite de ingresos. En estos casos, no habrá nuevos derechos ni puntos adicionales.

Además, la normativa francesa establece que sólo puede reconocerse una segunda liquidación de derechos. Una vez concedida esa nueva pensión derivada del empleo posterior a la jubilación, las cotizaciones futuras dejan nuevamente de producir efectos sobre la prestación.

La medida refleja una tendencia creciente en varios países europeos: incentivar el retraso efectivo de la salida del mercado laboral mediante fórmulas que permitan complementar la pensión y aliviar la presión financiera sobre los sistemas públicos de jubilación.