El jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha lanzado un mensaje que busca claramente la estabilidad política, en medio de un ambiente de crispación política tanto por temas de corrupción como por la politización de los incendios, asegurando que su Gobierno tiene la firme intención de presentar y aprobar los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2027 a lo largo de este mismo año. Tal y como ha transmitido el presidente durante su comparecencia de este martes en el Palacio de La Moncloa para presentar el informe de rendición de cuentas 'Cumpliendo', aunque todavía no existe un calendario concreto, la voluntad de la coalición es tener las cuentas públicas listas antes de que termine el año, como demuestran con la reciente nueva aprobación del techo de gasto y la senda de déficit a pesar del rechazo del Congreso.
"Nuestra intención es presentarlos en 2026, nuestra voluntad es aprobarlos en 2026 y nuestra intención y voluntad es que las legislaturas duren lo que constitucionalmente se establece", ha remarcado Sánchez durante su intervención en el evento.
El objetivo principal que se ha marcado el Gobierno pasa por conseguir primero un acuerdo en el seno del propio Ejecutivo para, una vez a la vuelta del verano, iniciar formalmente las negociaciones del proyecto con el resto de los grupos parlamentarios. Todo esto vendrá en un contexto financiero algo más complicado, ya que las futuras cuentas públicas tendrán que partir obligatoriamente de una senda fiscal más restrictiva para las comunidades autónomas. Una situación que viene dada por el reciente rechazo del Congreso de los Diputados a los objetivos de estabilidad presupuestaria que había planteado inicialmente el Gobierno.
La defensa de una legislatura completa de cuatro año
A pesar de encontrar problemas para únicamente iniciar las negociaciones, Sánchez ha sido muy claro sobre la viabilidad de sus planes y ha aprovechado la ocasión para subrayar su intención innegociable de concluir el mandato actual. Para que no queden dudas sobre su postura, el presidente ha lanzado un mensaje directo a sus adversarios políticos, afeando que "las elecciones, también cuando gobierna la izquierda, son en legislaturas que duran cuatro años".
Ahondando en esta crítica hacia la oposición, Sánchez ha lamentado abiertamente que "no solamente cuando gobierna la derecha son cuatro años y cuando gobernamos el resto al día siguiente ya están pidiendo elecciones". Por último, Pedro Sánchez ha querido terminar su discurso pidiendo que, cuando llegue de verdad el momento de ir a votar, todas las formaciones políticas sean consecuentes con los resultados y lo acepten de forma democrática, recordando que ellos siempre lo han hecho, diciendo que "a ver si otros se aplican también", en referencia al resto de partidos.

