Logo de Huffpost

CSIF pide al Congreso que todos los pensionistas queden exentos del copago farmacéutico, sean de la Seguridad Social o mutualistas

El sindicato propone que la aportación sea del 30% para todos los trabajadores en activo y que pensionistas, jubilados y personas con enfermedades crónicas no tengan que pagar por sus medicamentos.

Varias personas durante una concentración de CSIF
Varias personas durante una concentración de CSIF |Europa Press
Lucía Rodríguez Ayala
Fecha de actualización:

CSIF ha presentado enmiendas en el Congreso de los Diputados para modificar el sistema de copago farmacéutico y establecer un modelo común para los usuarios del Régimen General de la Seguridad Social y del Mutualismo Administrativo. Y es que, según defiende el sindicato, la aportación por los medicamentos no debe depender del régimen al que pertenezca cada persona, sino responder a un criterio más igualitario, justo y solidario.

Así lo recoge la propuesta planteada al Proyecto de Ley que modifica la aportación de los usuarios y sus beneficiarios en la prestación farmacéutica ambulatoria, procedente del Real Decreto-ley 11/2026, de 12 de mayo. 

En concreto, CSIF pide la exención total del copago farmacéutico para pensionistas, jubilados, retirados y sus beneficiarios, independientemente de que pertenezcan al Régimen General, a MUFACE, MUGEJU o ISFAS. Además, propone que la misma se aplique también a aquellas personas que padecen enfermedades crónicas, pluripatologías o están sometidas a tratamientos de larga duración.

Con estas enmiendas, el sindicato pide al Congreso un sistema de copago farmacéutico más homogéneo entre regímenes, con gratuidad para pensionistas y pacientes crónicos, y una aportación común del 30% para los trabajadores en activo.

Según el sindicato, la aplicación de esta medida permitiría recuperar la situación anterior a la reforma de 2012, cuando se introdujeron nuevos tramos de aportación en función de la renta dentro de las medidas aprobadas para reducir el déficit público.

CSIF pide el mismo porcentaje para todos los trabajadores en activo

La propuesta del sindicato no se limita a los pensionistas, ya que también se plantea un copago farmacéutico común para todos los trabajadores en activo, tanto si pertenecen al Régimen General de la Seguridad Social como si están incluidos en el Mutualismo Administrativo.

Actualmente, según recogen desde CSIF, los trabajadores en activo del Régimen General pagan entre el 40% y el 60% del precio de los medicamentos, según su nivel de renta. En cambio, los mutualistas tienen una aportación fija del 30%, tanto cuando están en activo como cuando se jubilan.

Para CSIF, esta diferencia supone una situación difícil de justificar, ya que personas con necesidades sanitarias similares asumen porcentajes distintos solo por estar adscritas a un régimen de protección u otro. Por eso, el sindicato defiende que el porcentaje general sea del 30% para todos los trabajadores en activo.

Los pensionistas mutualistas pagan más que los del Régimen General 

En cuanto a la situación de los pensionistas, en la actualidad cuando están en el Régimen General aportan, con carácter general, un 10% del coste de los medicamentos, aunque las rentas superiores a 100.000 euros pueden llegar al 60%.

Sin embargo, los mutualistas jubilados mantienen una aportación del 30%, la misma que tenían cuando estaban en activo. Para CSIF, no hay una razón suficiente para justificar que los empleados públicos jubilados mutualista tengan que pagar  más que otros pensionistas.

Por ello reclaman que dicha exención se aplique a todos los pensionistas y jubilados, sin diferenciar en qué régimen están, partiendo de la idea de que teniendo las mismas obligaciones se tengan los mismos derecho y el  mismo tratamiento para acceder a los medicamentos.

La exención para pacientes crónicos busca mejorar la adherencia a los tratamientos

CSIF también pide que las personas con enfermedades crónicas, pluripatológicas o sometidas a tratamientos prolongados queden exentas de cualquier aportación. El sindicato sostiene que el coste de los medicamentos puede afectar al seguimiento de los tratamientos y, por tanto, a la salud de los pacientes.

En este sentido, defienden que facilitar el acceso a la medicación favorece una mejor adherencia terapéutica y puede reducir problemas de salud a medio y largo plazo. Y es que para CSIF, la salud debe entenderse como un derecho y no como una carga económica para quienes necesitan medicación de forma continuada.