El verano y las altas temperaturas hacen que el aire acondicionado sea un imprescindible en hogares y oficinas, pero encender estos aparatos hace que la factura de la luz se dispare. En este sentido, son muchos los que no logran encontrar la temperatura ideal y lo apagan cuando tienen sensación de frío para encenderlo nuevamente cuando tienen calor, pensando que durante el tiempo que está apagado estarán ahorrando dinero.
Pero esta práctica nada tiene que ver con lo que pasa realmente, según explica el experto en aire acondicionado Jefferson Román a través de un vídeo publicado en sus redes sociales. El especialista advierte de que apagar y encender continuamente el aparato obliga a uno de sus principales componentes a trabajar con mayor intensidad cada vez que vuelve a ponerse en funcionamiento.
“Si apagas el aire acondicionado cada que te da frío, no estás ahorrando energía, estás haciendo exactamente lo contrario”, asegura Román, que señala que el elemento que más electricidad consume dentro de estos equipos es el compresor.
Apagar y encender el aire provoca picos de consumo
Según explica el experto, el compresor es el componente encargado de hacer funcionar el sistema de refrigeración y necesita una cantidad importante de energía durante el arranque. Por este motivo, encender el aparato varias veces a lo largo del día puede generar más consumo que mantenerlo funcionando de manera estable.
Román añade que cada vez que se apaga y se vuelve a encender el equipo se producen “picos de consumo eléctrico” y un “mayor desgaste mecánico”. Es decir, además de aumentar el gasto de electricidad, esta práctica también puede hacer que algunos componentes del aparato sufran más.
La temperatura recomendada para aprovechar la tecnología inverter
Roman señala que esta forma de utilizar el aire acondicionado resulta especialmente importante en los aparatos que cuentan con tecnología inverter. Estos equipos regulan la potencia del compresor para mantener la temperatura deseada sin tener que detenerse y arrancar constantemente.
“Y es ahí donde le sacas el mayor provecho a la tecnología inverter”, señala Román. Una vez que la estancia alcanza la temperatura seleccionada, el equipo reduce su potencia y continúa funcionando con un consumo menor para evitar que la habitación vuelva a calentarse.
Por ello, el especialista considera que la mejor opción para conseguir una temperatura agradable y utilizar el aparato de forma eficiente es mantenerlo encendido de manera continua.
En cuanto a la temperatura, Jefferson Román recomienda dejar el aire acondicionado entre los 23 y los 24 grados, evitando apagarlo cada vez que se note demasiado frío y volver a encenderlo cuando aumente de nuevo la temperatura.

