Con la incertidumbre económica que se vive actualmente, tanto por el problema existente con la vivienda, como por la reforma de las pensiones o el repunte de la inflación al 3,5% registrado en los últimos datos del IPC de julio, saber dónde invertir lo poco que las familias logran ahorrar representa un factor clave de cara a nuestro futuro. Para ello, también resulta fundamental conocer en qué se gasta el dinero y cuánto cuesta ganarlo.
Por eso, para el economista y experto en finanzas personales Pedro Becerro, lo más importante es medir antes de decidir. Este es el primer paso que el especialista incluye en su decálogo metodológico sobre los principios fundamentales para ‘elevar de manera inmediata las finanzas de una persona’, el cual compartió en su canal de divulgación de YouTube. Una guía que busca hacer más fácil las finanzas para cualquier persona y que el sistema económico sea más fácil de comprender o se pueda entender en menos tiempo.
El coste real de las horas de trabajo y el colchón para imprevistos
La primera norma, por tanto, de la estrategia de Becerro es medir bien lo que genera nuestro trabajo antes de ponernos a consumir, es decir, ver lo que ganamos en nuestra actividad laboral, cuánto nos cuesta realmente ganarlo y, a partir de ahí, razonar si merece la pena gastarlo en una cosa u otra. Para aplicarlo, el economista propuso calcular de forma realista el valor neto de una hora de trabajo, viendo así lo que nos cuesta ir hasta nuestro puesto de trabajo, las dietas fuera de casa o el tiempo de transporte. "Si eres consciente de lo que te cuesta ganar 20, 50 o 100 euros, a la hora de gastarlo, a lo mejor te planteas ciertas decisiones", explicó en su canal.
Por otra parte, también ve como algo esencial tener un fondo de emergencia por si nos ocurre algo o vienen gastos inesperados. Este colchón financiero, que debe cubrir entre 3 y 12 meses de gastos fijos según el perfil del trabajador, sirve en caso de que perdamos el trabajo, tengamos una avería importante en el coche o en casa o venga cualquier otra circunstancia que pueda ocasionar un gasto importante. En cuanto al endeudamiento, Becerro diferenció tajantemente la deuda buena (que financia activos que se revalorizan) de la mala (destinada al consumo), aconsejando revisar siempre la Tasa Anual Equivalente (TAE) y liquidar primero los créditos más caros.
Hay que luchar contra la inflación invirtiendo constantemente
El verdadero peligro para el ahorro familiar se encuentra en la inacción frente a la escalada de precios. Guardar el capital en una cuenta corriente tradicional sin rentabilidad provoca una pérdida sistemática y silenciosa de poder adquisitivo a largo plazo. "No hacer nada, es decir, no invertir el dinero que vayas a usar a largo plazo, también es una decisión, y es mala", dijo también el economista, para hacer frente a ese miedo inconsciente que tienen casi todos los ahorradores.
Para sacar rédito del dinero que se va ahorrando, Becerro cree en la "magia" del interés compuesto, que él lo explica como una serie de aportaciones mensuales constantes de apenas 200 euros que son capaces de generar, con los años, rendimientos importantes que podrán superar con facilidad lo que se invirtió en un principio. La disciplina y la paciencia resultan más importantes incluso que invertir tanto dinero desde el principio: "La constancia es la clave en la inversión". El economista también avisa del impacto que tendrán las altas comisiones de ciertos fondos de inversión y aconsejó diversificar activos para así no tener tantos riesgos, definiendo un plan estratégico propio y manteniéndolo sin dejarse llevar por los pánicos del mercado.

