El margen para el exceso de velocidad es estrecho. Según el régimen sancionador de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, no respetar los tramos donde la velocidad se ha reducido de forma obligatoria puede derivar en la sanción máxima prevista por la ley. La Guardia Civil y los radares controlan también estas "bajadas de velocidad", que pueden pasar inadvertidas a los conductores habituales.
Cuándo se llega a los 600 euros y 6 puntos
No todos los excesos de velocidad llegan a la sanción máxima. La multa de 600 euros corresponde a las infracciones muy graves, es decir, al tramo más alto del cuadro de sanciones. La pérdida de 6 puntos, en cambio, no es exclusiva de las muy graves: también se aplica en los tramos graves más elevados. Según el Anexo IV de la ley, la sanción de 600 euros se activa cuando el conductor rebasa con claridad el límite de la vía.
Para entenderlo con ejemplos prácticos en zonas de velocidad reducida, el tramo muy grave (600 euros y 6 puntos) empieza al circular:
- En zonas residenciales (límite 20 km/h): a más de 70 km/h.
- En tramos urbanos (límite 30 km/h): a más de 80 km/h.
- En autovía (límite 120 km/h): a más de 190 km/h.
El artículo 21 de la Ley de Tráfico obliga al conductor a respetar los límites de velocidad establecidos y precisa que los lugares con obligaciones específicas de velocidad se señalizan de forma permanente o temporal. Esto incluye los tramos de obras, donde la velocidad puede caer de 120 a 80 o 60 km/h; las restricciones temporales en los accesos a las grandes ciudades, y las ZBE (Zonas de Bajas Emisiones).
Ignorar estas señales temporales no se trata como un descuido menor: si el exceso es lo suficientemente alto respecto al límite rebajado, la multa se sitúa directamente en el tramo máximo del cuadro de sanciones.
El radar no distingue el motivo de la señal
El conductor está obligado a respetar los límites establecidos en cada momento (artículo 21 de la Ley de Tráfico). La DGT recuerda que las señales temporales, como las de obra o las de los protocolos anticontaminación, tienen la misma validez legal que las fijas.
Por eso, un conductor que mantenga su velocidad habitual en un tramo cuyo límite se ha rebajado de forma obligatoria puede ser sancionado igualmente: si el exceso sobre ese límite reducido alcanza el tramo más alto del cuadro, puede perder hasta 6 puntos de una sola vez.