Logo de Huffpost

Virginia, madre de 14 hijos: "Nos han negado muchas ayudas y becas, solo miran el nivel de renta sin tener en cuenta que somos 16 personas en casa"

La mujer confiesa que hay muchas ayudas a las que no tienen derecho, como por ejemplo a la tasa de basuras, ayudas de libros o becas.

La familia al completo.
Virginia, madre de 14 hijos: "Nos han negado muchas ayudas y becas, solo miran el nivel de renta sin tener en cuenta que somos 16 personas en casa" |YouTube: @Pedrodelcastillo
Fátima Pazó
Fecha de actualización:

Encontrar el equilibrio para gestionar un hogar en España hoy en día no es tarea fácil, pero hacerlo con 14 hijos parece casi un milagro. Virginia y Rubén llevan 20 años casados y viven en Burgos. 

En su casa son 16 personas en total. Aunque confiesan que siempre han estado abiertos a tener una familia numerosa, a menudo se topan con situaciones curiosas, como que los confundan con una excursión escolar o una guardería al entrar a los museos.

Sin embargo, detrás de las anécdotas divertidas se esconde una realidad económica y burocrática muy complicada. Virginia denuncia que “la letra pequeña de muchas de las ayudas que nos dan a las familias numerosas es injusta”. 

El principal problema al que se enfrentan es que los baremos de la administración solo se fijan en los ingresos totales, sin prorratear esos recursos entre el elevado número de miembros que dependen de ellos.

“Hay muchas ayudas a las que no tenemos derecho, porque sólo miran el nivel de renta, sin tener en cuenta que somos 16 personas en casa. Por ejemplo, la tasa de basuras está bonificada para las familias numerosas, sin embargo, nos la han denegado. Lo mismo nos pasó durante un tiempo con las ayudas de libros y las becas”, sentencia la madre.

La renta y los metros cuadrados

Según explica Virginia, se han quedado fuera de múltiples convocatorias de apoyo público debido a criterios que consideran irreales para su situación:

  • Ayudas escolares y tasas: Les han denegado ayudas para libros de texto, becas de estudio e incluso la bonificación en la tasa de basuras que corresponde a las familias numerosas, simplemente por superar los topes de renta establecidos.
  • Ayudas al alquiler: Para acceder a las ayudas de vivienda se suele tener en cuenta el tamaño del inmueble. “Nosotros, al ser tantos, no podemos vivir en un piso de 90 metros cuadrados. Necesitamos una casa grande, y al pasarnos de metros cuadrados, automáticamente quedamos excluidos de las ayudas”, explica.
  • Retrasos en el apoyo a la infancia: La familia señala que llevan mucho tiempo esperando recibir el complemento de ayuda para la infancia, una situación de espera en la que se encuentran atrapados muchos otros hogares en España.

Dos lavadoras al día, una cena de 24 sándwiches y turnos para ducharse

Para que una casa con 16 personas funcione sin sumirse en el caos, la disciplina y el reparto de tareas son sagrados. La cartulina de las tareas comunes, colgada en la pared al inicio de cada curso escolar, se respeta casi como un mandamiento. Si alguien no cumple con su cometido (como sacar la basura o preparar el desayuno), el resto de la familia sufre las consecuencias de inmediato.

La logística diaria impresiona. En la cocina, la tarea que menos gusta a los chicos, se preparan las cenas en cadena. Una noche cualquiera se pueden llegar a montar 24 sándwiches del tirón, y en una sola comida se consumen como mínimo dos paquetes enteros de macarrones. Además, hacen dos tipos de compra: una masiva de productos no perecederos (arroz, pasta, leche o aceite) y otra cada dos o tres días para los productos frescos y el pan diario.

La colada es otro de los grandes retos. Virginia pone una media de dos lavadoras al día. Para evitar que la ropa se disperse por las cuatro plantas de la vivienda, decidieron centralizar todo en una habitación de la planta baja. 

Allí se lava, se seca, se plancha y se dobla antes de subir las prendas a los armarios empotrados de los dormitorios. Con los calcetines desparejados han tenido que crear un sistema de búsqueda conjunta un par de veces por semana. En cuanto a los baños, al tener uno estropeado, todos se organizan con turnos para usar la misma ducha, identificando las esponjas con el nombre de cada uno para no confundirse.

Un sueldo como reparador técnico de alarmas para mantener a 16 personas

La economía familiar se sostiene exclusivamente con el sueldo de Rubén, que trabaja como técnico reparador de alarmas. La casa en la que viven es de alquiler y el furgón de 9 plazas que utilizan para el día a día lo compraron financiado a ocho años. Cuando necesitan hacer un viaje largo y salir de la ciudad, se ven obligados a alquilar otra furgoneta adicional de 7 plazas para poder desplazarse todos juntos. Virginia, que estudió periodismo, decidió dejar la profesión para volcarse por entero en el cuidado de sus hijos.

Entre los 14 hermanos (que van desde los 19 años hasta el año de vida) hay dos niñas con discapacidad. María, la octava, tiene problemas visuales, y Laura, la número doce, nació con síndrome de Down. Lejos de verlo como una carga, sus padres aseguran que su llegada ha sido una oportunidad para aprender valores y unir más al equipo. De hecho, Virginia gestiona una cuenta de Instagram junto a Laura para visibilizar el síndrome de Down y colabora en un programa de radio local sobre discapacidad.

“Nuestra familia es una gran familia porque cada uno de nosotros es distinto, con sus gustos y caracteres, pero funcionamos juntos y somos un buen equipo”, concluye Virginia.