Que los niños puedan ir en transporte escolar al colegio es una comodidad para muchos padres, sobre todo cuando por motivos laborales no pueden llevarlos ellos mismos. Por eso, que el servicio deje de prestarse puede convertirse en un problema, y es a lo que se enfrenta un padre británico que estudia emprender acciones legales contra el ayuntamiento por eliminar el servicio de autobús gratuito para los alumnos porque considera que pueden ir a pie.
Según la información publicada por el medio BBC, este transporte escolar gratuito puede retirarse cuando las administraciones consideran que los alumnos pueden llegar al colegio a pie dentro de la distancia fijada por la ley.
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En este caso, el ayuntamiento decidió retirar una de las rutas de autobús porque, tras la apertura de una pasarela sobre una autopista, descubrió una ruta a pie por la que podían ir los estudiantes y que, al tener menos de 3 millas (4,83 km), podía ser suprimida del servicio de transporte escolar.
Pese a que cumplía con la distancia prevista por la ley, varias familias consideran que ese itinerario no es seguro para los menores, entre ellas este padre, que asegura que parte del recorrido atraviesa un parque sin iluminación y con zonas que, durante buena parte del año, quedan cubiertas de barro y charcos.
Los padres sostienen que la ruta no es segura para los alumnos
El hombre explicó en una entrevista que conoce bien el camino que tendrían que hacer los niños porque suele pasear por esa zona y que existen tramos que se vuelven prácticamente intransitables cuando llueve. De hecho, asegura que hay partes del recorrido que él mismo no utilizaría "ni siquiera con botas de montaña" debido al barro acumulado.
Además de cuestionar las condiciones del itinerario, varias familias también discrepan de la distancia calculada por el ayuntamiento. Aseguran que el recorrido supera las tres millas y recuerdan que, si esa distancia se rebasa, la legislación reconoce el derecho al transporte escolar gratuito.
En enero, reunieron más de 500 firmas para hacer una petición para que el servicio de autobús no se suspendiera, pero el ayuntamiento mantuvo su decisión y confirmó que el servicio dejará de prestarse.
El padre estudia acudir a los tribunales para recuperar el autobús
Ante esta situación, el padre ha enviado un escrito al ayuntamiento en el que advierte de que solicitará una revisión judicial si no se modifica la política y no se ofrecen garantías a las familias, entre ellas mantener el autobús escolar al menos hasta julio de 2027.
Por su parte, desde el Consejo del Condado defienden que la ruta ha sido evaluada "en múltiples ocasiones" y que cumple con los criterios establecidos por las directrices nacionales. Según explica la administración, las inspecciones se realizan suponiendo que, cuando sea necesario, los menores irán acompañados por un adulto responsable.
El ayuntamiento también recuerda que el gasto en transporte escolar sigue aumentando, y sostiene que los fondos públicos deben reservarse para aquellos alumnos que cumplen los requisitos legales para recibir transporte gratuito o presentan una mayor necesidad.