La Audiencia Provincial de Salamanca, en su sentencia SAP SA 212/2026, ha condenado a una cuidadora a un año y once meses de prisión por usar sin permiso la tarjeta bancaria de una anciana de 97 años con deterioro cognitivo. La cuidadora retiró dinero de varios cajeros automáticos, en total fueron 3.220 euros entre los meses de mayo y julio de 2022, aprovechando que pasaba mucho tiempo en el domicilio de la víctima.
La mujer había contratado a la acusada como cuidadora y empleada de hogar para tareas domésticas y con la intención de que la acompañase en sus desplazamientos habituales. Entre estos se encontraban las visitas al banco. Por eso, sabía el número de la tarjeta de la anciana y realizó hasta 10 reintegros en efectivo sin consentimiento de la titular.
El tribunal ha dado por acreditado que las cantidades retiradas estaban entre 100 y 500 euros, y que las sacó de diferentes puntos. La Audiencia sostiene que la acusada actuó “con ánimo de obtener un enriquecimiento injusto” ya que se quedó con todo el dinero retirado.
La anciana gestionaba su patrimonio gracias a la ayuda de sus cuidadoras
La sentencia apunta a que la anciana estaba diagnosticada con deterioro cognitivo desde 2018 y que tenía medidas judiciales de apoyo. Pese a ello, en el texto legal aparece reflejado que vivía sola y gestionaba su patrimonio con la ayuda de varias cuidadoras.
Durante el procedimiento judicial, varios testigos y familiares señalaron que “no sabía operar sola en los cajeros automáticos y necesitaba ayuda”. La Audiencia comprobó que la cuidadora tenía acceso habitual a la tarjeta bancaria y sabía la clave de la mujer.
Entre los testimonios destaca el de la responsable de un centro de yoga al que iba la anciana regularmente. Ella afirmó que la cuidadora empleaba la tarjeta para pagar las clases y que luego se quedaba con ella.
Los magistrados tuvieron en cuenta a la hora de emitir el veredicto que muchos reintegros coincidían con el horario laboral de la empleada y que esta reconoció parcialmente en varios audios haber sacado dinero de cajeros para “reponer cantidades” que la anciana decía no encontrar en la casa.
Siguen faltando 35.000 euros
La resolución descarta que la misma cuidadora sea culpable de los otros 35.000 euros que faltan en la cuenta de la jubilada. Durante el proceso, se investigaron varias retiradas en ventanilla por importe de 10.000, 12.000 y 3.000 euros, además de otros movimientos de 1.000 euros que se retiraron con una tarjeta del BBVA.
La Audiencia ha concluido que no hay pruebas suficientes para determinar que la cuidadora se quedase con esas cantidades ni que influyera en la anciana para retirarlas. Los jueces apuntan a que la mujer tenía la costumbre de sacar dinero en efectivo y guardarlo por distintas partes de la casa. Esto generaba confusión tanto en ella misma como en las cuidadoras y sus familiares.
Además de la pena de prisión, la condenada tendrá que indemnizar a los herederos con 3.320 euros más intereses legales y asumir las costas del procedimiento.