El verano está a la vuelta de la esquina y solo hay que salir a la calle para comprobarlo, con unas temperaturas que parecen más del mes de julio que de mayo. Es por eso que muchos españoles ya están ultimando sus reservas para terminar de organizar sus vacaciones, momento en el que se aprovecha para realizar las comprobaciones de precios finales y aprovechar ofertas de última hora, como las que saca a veces Carrefour. Es una de las épocas del año con más movimiento turístico, pero también uno de los momentos que aprovechan los ciberdelincuentes para intentar engañar a quienes quieren cerrar sus reservas cuanto antes.
La Guardia Civil ha lanzado un aviso a través de sus redes sociales para alertar sobre una de las estafas más habituales en periodos de vacaciones, que no es otra que los fraudes en alquileres vacacionales y en ofertas de viajes falsas. Los delincuentes anuncian alojamientos que no existen, copian pisos reales o suplantan páginas web conocidas para quedarse con el dinero de las víctimas.
El gancho suele ser el de los precios, ya que muestran un coste demasiado bajo, tanto que a veces salta a la vista y cualquier puede pensar que ahí hay gato encerrado. Acompañan esos precios con alojamientos en zonas muy demandadas y una falsa urgencia para cerrar la reserva, típica de estas fechas. De esta forma, los estafadores presionan al usuario para que pague rápido y no tenga tiempo de comprobar si la oferta es real.
Cuidado si al reservar te piden pagar por transferencia
Ante estas situaciones, la Guardia Civil tiene claro que antes de hacer una reserva hay que desconfiar de los precios excesivamente baratos y evitar pagos por transferencia a desconocidos. Aunque en internet pueden encontrarse ofertas, un alojamiento muy por debajo del precio habitual en plena temporada alta debe hacer saltar todas las alarmas.
En muchos casos, los delincuentes utilizan fotografías atractivas, descripciones completas y supuestos comentarios positivos para dar apariencia de legalidad. Incluso pueden suplantar páginas web reales o crear portales casi idénticos a los originales, cambiando pequeños detalles en la dirección web para que el usuario no se dé cuenta.
Por eso, las autoridades recomiendan utilizar siempre páginas oficiales o plataformas seguras. También conviene revisar bien la dirección del sitio web, comprobar opiniones externas y desconfiar si el supuesto propietario insiste en continuar la conversación fuera de la plataforma.
El truco de las ofertas demasiado buenas
Una de las señales más claras de fraude es encontrar un alojamiento espectacular a un precio muy inferior al resto. Los estafadores saben que en verano muchas zonas turísticas se llenan rápido y utilizan esa presión para convencer a la víctima.
Frases como “hay más interesados”, “si pagas hoy te hago descuento” o “solo acepto transferencia” son algunas de las más habituales. El objetivo es que el usuario actúe por impulso y pague una señal o el importe completo sin verificar antes la identidad del anunciante.
La Guardia Civil insiste en que la prevención es clave. Antes de pagar, hay que comprobar que el alojamiento existe, que el anuncio no está duplicado en otras webs y que el método de pago ofrece garantías.
Qué hacer si has sido víctima de una estafa
Si a pesar de las precauciones se ha caído en una estafa, la Guardia Civil recuerda que se puede denunciar de forma telemática, sin necesidad de acudir a un cuartel, a través del servicio de Denuncia Telemática disponible en su página web oficial.
Antes de presentar la denuncia, es recomendable guardar todas las pruebas posibles: capturas del anuncio, conversaciones con el supuesto propietario, justificantes de pago, correos electrónicos y cualquier dato que pueda ayudar a identificar a los estafadores.
El mensaje de la Guardia Civil es claro: antes de reservar, hay que comprobar; y antes de pagar, desconfiar si algo no encaja. Unos minutos de revisión pueden evitar que las vacaciones empiecen con una estafa.

