Los divorcios y las rupturas de pareja no son fáciles en muchas ocasiones, y cuando hay niños de por medio, se convierten en una batalla legal por la custodia o la pensión de alimentos. Pero hay personas que lo llevan al extremo, como este hombre de Pensilvania (Estados Unidos), que perdió los estribos después de que su mujer le comunicase que quería divorciarse y decidió usar una excavadora para demoler la casa familiar con su todavía esposa y sus dos hijas dentro.
Según la información publicada en CBS News, el incidente tuvo lugar en un barrio residencial, pero el detonante de la agresión comenzó unas horas antes. Según recoge la denuncia penal del caso, el implicado regresó a la vivienda familiar a primera hora de la mañana después de haber estado consumiendo alcohol y bebiendo durante toda la noche. Al entrar en el domicilio, comenzó una fuerte discusión con su esposa.
Fue en ese momento cuando ella le comunicó que el matrimonio estaba roto y que la relación había terminado. Lejos de calmarse, el hombre respondió con una amenaza: "Si se acabó, derribaré la casa". Acto seguido, salió al jardín, se subió a una excavadora y comenzó a embestir con fuerza el inmueble, hasta destrozar por completo toda la parte trasera de la propiedad.
Los daños estructurales son graves y el acusado se enfrenta a prisión
Los trabajadores del servicio de emergencias que atendieron la llamada aseguran que se podían escuchar perfectamente los gritos de terror de la familia y el fuerte ruido de los impactos de la excavadora contra la estructura. Tras finalizar el destrozo, el hombre volvió a entrar en la casa, cogió una bolsa de gimnasio y huyó hasta ser finalmente interceptado y detenido por la policía.
Los vecinos de la zona no logran entender la magnitud de lo ocurrido y muestran su sorpresa ante la reacción del hombre. "Llevo cuarenta y dos años casado, pero jamás he amenazado con derribar la casa", comentaba uno de ellos a los medios locales, mientras que otro conocido de la familia lo describía sorprendido como un hombre tranquilo y amante de la naturaleza.
El ataque ha provocado daños materiales de extrema gravedad en la vivienda, y los técnicos afirman que los impactos de la excavadora han afectado seriamente a la integridad estructural de la casa, existiendo un riesgo real de derrumbe.
Tras su detención, el hombre ha sido puesto a disposición judicial y se enfrenta a numerosos cargos penales graves, entre los que se incluyen provocar una catástrofe, alteración del orden público y poner en peligro la vida de otras personas de forma temeraria. Además, su aún esposa ha solicitado una orden de protección contra el maltrato, mientras él permanece a la espera de su audiencia preliminar fijada para el próximo 9 de junio.

