Arturo, un anciano de 86 años denunció vivir junto a su nieto de 38 en un cajero automático de Marbella (Málaga) por culpa de los altos precios de la vivienda. Tal y como cuenta en Malas Lenguas, el jubilado tiene una pensión y el nieto edad para trabajar; sin embargo, han acabado viviendo en la calle justificando que no pueden pagar un alquiler.
El jubilado afirmó que entre su pensión y el sueldo fijo de su nieto, que trabaja en un hospital privado, sumaban unos 2.400 euros al mes, una cifra que aun así consideraban insuficiente para Marbella.
"Entre los dos sacamos unos 2.400 euros mensuales. Yo de hecho aquí mismo he dormido varias noches, ¿eh? Y mi nieto en la playa", relató Arturo para denunciar que los precios en la zona eran inasumibles. Su nieto apoyó la queja: "Los precios están desorbitados. Son de 3.000 y pico euros para arriba y tenemos que comer". Ambos afirmaron que sobrevivían gracias a los víveres y el dinero que les daban los vecinos.
“Van de víctimas. Su nieto tiene edad para trabajar”
Pese a lo trágico que puede sonar, desde el programa Hoy en día de Canal Sur, presentado por Toñi Moreno, la historia de este jubilado se desmontó al demostrar que Arturo sí tiene casa y dinero para alquilar, pero prefiere dormir en la calle por quedarse con su nieto, a quien su propia madre acusa de manipulación.
Desde el programa, Toñi Moreno investigó el caso y contactó con una de las hijas de Arturo. La mujer aclaró que su padre tiene las puertas de su casa totalmente abiertas, pero se marchó de forma voluntaria porque ella echó a su propio hijo por los graves problemas que generaba en el hogar.
"Mi padre tiene la casa abierta. Van de víctimas. Si quiere volver, las puertas las tiene abiertas. Su nieto tiene edad para trabajar", aseguró la hija de Arturo, quien reveló además que el joven tiene una minusvalía visual y que el conflicto definitivo estalló cuando ella se negó a seguir mandándoles más dinero.
Desde plató, la periodista confrontó a Arturo al comprobar que el anciano se negaba a volver con su hija por no separarse de su nieto y demostró que con los ingresos que tienen podían encontrar opciones de alquiler: "¿Y con 2.200 euros no podéis encontrar algo?", le preguntó tras revisar los precios de la zona.
Jordi y Monse viven en un coche por no poder pagar el alquiler
Aunque este caso concreto resultó provocado por un problema familiar, existen varios casos de este estilo debido a la crisis de alquiler que está atravesando España; un ejemplo de ello son Jordi y Monse, quienes a pesar de contar con dos pensiones, "todo lo que encontramos está por encima de los 1.000 euros", una oferta que no se ajusta a sus salarios.
Los reguladores financieros recomiendan no gastar más del 30% de los ingresos en la vivienda. Si tenemos en cuenta que la pensión media de jubilación en España es de 1.572 euros al mes, un mayor solo debería destinar unos 470 euros a su casa.
Con el precio medio por las nubes, un piso modesto cuesta ya más de 1.000 euros en ciudades medianas, absorbiendo casi toda la pensión de los ancianos y obligando a muchos a compartir piso por pura necesidad o a marcharse a los pueblos del interior.