Un hombre de 98 años que hace 40 flexiones al día: “Una buena espalda recta te da unas nalgas firmes y bonitas”

Este anciano casi centenario asegura que quiere estar “lo más en forma posible” y espera seguir haciendo flexiones cuando cumpla 100 años.

El anciano haciendo flexiones |BBC
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Llegar sano y activo a la vejez es algo a lo que muchos aspiran para poder disfrutar de esa calidad de vida al llegar a la jubilación. Para ello, moverse y hacer ejercicio es fundamental, sobre todo si se quiere mantener la fuerza y la agilidad, y es justo lo que está consiguiendo este anciano de 98 años que ha convertido las flexiones en parte de su rutina diaria. En concreto, hace al menos 40 flexiones todos los días, repartidas entre 20 por la mañana y otras 20 por la tarde, además de practicar yoga y pilates. 

Él mismo lo cuenta en una entrevista en la BBC“tengo 98 años, pero sigo haciendo 40 flexiones todos los días”, asegura, y explica orgulloso que además recientemente ha conseguido dominar la postura del “cuervo” en sus prácticas de yoga. Una habilidad que, según explica, ha descubierto ya en su madurez, pero que no quiere dejar de trabajar. 

“Solo en mi madurez me he dado cuenta de que tengo esta habilidad, y por eso la uso, porque puedo y, como dicen, si no la usas, la pierdes, y no quiero perderla”, explica. Su objetivo no es competir ni demostrar nada, “quiero estar lo más en forma posible”, afirma.

Hacer flexiones le ayuda a respirar mejor y tener “unas nalgas firmes”

Aunque reconoce que el ejercicio “nunca ha sido importante como tal” en su vida, siempre ha sido una persona activa. Antes de empezar con su rutina actual, probó el entrenamiento con pesas, incluso salir a correr, pero asegura que no le gustó demasiado; pero con las flexiones, en cambio, ha encontrado una rutina sencilla que le ayuda a sentirse mejor.

“Hacer flexiones es lo que me ayuda a respirar bien. Las hago hasta que no puedo más. Luego me levanto, me relajo y listo”, cuenta el jubilado. Para él, lo importante es hacerlas con buena postura y mantener el cuerpo firme durante el ejercicio.

De hecho, da las claves para hacer una buena flexión y sus beneficios, “una buena espalda recta te da unas nalgas firmes y bonitas”, señala. 

“Si te clavara un billete de 20 libras entre las nalgas, tendrías que agarrarlo con fuerza para que nadie te lo pueda quitar”.

Su vida ha estado marcada por su trabajo y el movimiento

La forma en que ha pasado su vida ayuda también a entender la vitalidad que tiene el anciano a sus 98 años. Es padre de dos hijos, explica, y lleva casado con su esposa más de 75 años.

Durante la Segunda Guerra Mundial fue evacuado a los Cotswolds junto a sus hermanos, una etapa que recuerda con especial cariño. “En retrospectiva, fueron los mejores dos años y medio de mi vida. Me adapté muy bien al lugar y me convertí en un chico de campo”, explica. 

Según cuenta, estar lejos de Londres y de la guerra le permitió descubrir una vida más tranquila. “Estaba alejado de la guerra propiamente dicha, y no me gustaba Londres, así que me atraía la idea de irme al campo, vivir en una granja y cuidar de los animales”.

Después pasó dos años en el ejército, trabajó en la construcción y dedicó 28 años de su carrera profesional a una fábrica. Sus últimos 10 años de vida laboral fueron más tranquilos, conduciendo un autobús escolar. 

Actualmente, colabora como voluntario en el centro comunitario y dedica parte de su tiempo a fabricar marcapáginas de marquetería y tableros de ajedrez vikingos. 

Hace poco celebró su 98 cumpleaños y asegura que espera seguir haciendo sus flexiones diarias al menos hasta los 100. Para este hombre casi centenario, “la clave para una vida larga es tener buenos genes”.

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