Ebro nació en 1954 de la mano de Motor Ibérica SA (herencia de la factoría Ford) y se especializó en máquinas para la agricultura o camiones y todoterrenos. Ahora, ha dado un paso adelante y despunta con su amplia gama de vehículos híbridos, híbridos enchufables o de combustión con los que ha ido escalando posiciones en el mercado plantando cara a clásicos como Toyota o Peugeot.
La marca ha presentado este pasado lunes una nueva línea de producción M1 dentro de su fábrica situada en la Zona Franca de Barcelona gracias a la que se va a triplicar la capacidad de producción y, gracias a esto, se calcula que la facturación aumentará situándose en los 600 millones de euros.
Y a todo esto se suma un factor primordial que es el de la creación y el mantenimiento de los puestos de trabajo. En un encuentro con los medios para presentar esta ampliación, el presidente de Ebro Motors Group, Rafael Ruiz, ha apuntado a que “entre empleos directos y empleos indirectos, se van a generar unos 4.000 puestos de trabajo”.
Además ha especificado que esta línea comenzó a funcionar en el mes de febrero y que gracias al impulso que supone para la marca, se podrán producir en torno a 130.000 vehículos al año.
Una nueva línea de montaje para agilizar el proceso
El arranque de esta línea de producción va a cambiar muchas cosas en la fabricación y distribución de los modelos de Ebro. Para empezar, hasta ahora llegaban en barco desde China en formato de semiensamblado terminando el montaje en la línea M0, en la nave de la Zona Franca. Luego pasaban a la M1 donde terminaban el montaje.
La empresa el año pasado produjo 17.308 vehículos, vendiendo 14.000 unidades (cada vez se ven más en las carreteras españolas), lo que supone comercializar en tornos 2.500 coches al mes, y se espera que a finales de 2026 se hayan superado los 26.000 vehículos vendidos, según estimaciones realizadas por Ruiz para EFE.
350 empleos adicionales
La nueva línea M1 ha hecho que sea necesaria la contratación de 350 profesionales de los que 200 están destinados a la producción. De este modo, en Ebro Motors Group ya hay 2.045 empleados de los que 1.500 están en la Zona Franca de Barcelona, en Ebro Factory.
“Entre empleos directos e indirectos, el grupo genera unos 4.000 puestos de trabajo”, ha señalado el presidente de la firma.
Y en inversión, tampoco se quedan cortos. Se han pagado hasta ahora 150 millones de euros para la puesta en funcionamiento de la M1 y se espera que hasta 2029 se inviertan 100 millones más para modernizar el área de pintura.
Capacidad para fabricar cinco modelos distintos
La nueva instalación en Barcelona tiene potencial para fabricar hasta cinco modelos diferentes. En estos momentos, la velocidad en la producción alcanza a los 20 coches por hora y se espera que llegue a los 50.000 vehículos anuales a finales de 2026. De los 150 coches que se producen por cada turno en la línea M1, la empresa ha asegurado que el incrementar la fabricación con un segundo turno dependerá de cómo evolucione la demanda.
“Si vemos que es sostenible y que los mercados nos piden que estemos por encima de ese turno, estudiaremos la ampliación a un segundo turno”, ha asegurado el director de Control y Producción y Logística de Ebro Factory, Francisco Durán, que ha resaltado que actualmente la planta trabaja con dos turnos en la línea M0 y uno en M1.
Los modelos que se están produciendo en esta fábrica en Barcelona son Ebro a40 y Ebro s700 en todos los motores disponibles, y la M0 seguirá con el s800 y el s900. Se espera que en 2027 llegue a España el nuevo coche eléctrico 100% de la marca que será fabricado en Barcelona.
La planta fabricará el modelo de Chery, socio de la firma y que tiene el 40% de las acciones del grupo y se espera su lanzamiento para los últimos meses de este año o principios del que viene.