Pillan copiando a un estudiante de 16 años en un examen de Bachillerato, le dejan terminar y ahora estará un año sin poder examinarse

Los padres acudieron a los tribunales, pero la Justicia determina que la sanción fue proporcional.

Estudiante copiando usando la inteligencia artificial |Envato
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Hace 20 años, copiar en los exámenes era un arte, donde el ingenio de los alumnos era su mayor arma. Desde “chuletas” en la palma de la mano hasta resúmenes completos de temas dentro de los bolígrafos transparentes, cada idea era clave para superar un examen. Muchas de esas “trampas” favorecían que el alumno tuviera que copiarlo y, muchas veces, de tanto hacerlo aprendía la materia. Pero eso ha cambiado en la actualidad con la llegada de la inteligencia artificial, así como por las sanciones. Un joven que se presentaba a los exámenes de Bachillerato ha sido sancionado sin poder hacer exámenes durante un año por usar la inteligencia artificial durante la prueba.

Según recoge el medio Le Figaro, este hecho ocurrió en un instituto de secundaria en Francia, cuando un alumno fue pillado usando su teléfono móvil y una herramienta de inteligencia artificial durante un examen de francés. Como decíamos al principio, hace 20 años los más osados tiraban de las chuletas escritas a mano, pero ahora el salto a lo digital es innegable. Tal y como explica al medio Louis le Foyer de Costil, socio del bufete Nausica Avocats: “La IA hace que hacer trampa sea mucho más efectivo. Es como si el trabajo hubiera sido escrito en colaboración”.

Lo curioso de este caso es que, cuando el profesor se dio cuenta de que el alumno estaba copiando, este no hizo nada, simplemente se dedicó a esperar hasta que el alumno terminara el examen. “En este tipo de situaciones, el informe del supervisor tiene autoridad”, detalla el abogado.

El resultado fue que, tras la reunión del claustro, decidieron sancionar al estudiante con un año sin poder presentarse a un examen de bachillerato u obtener cualquier tipo de diploma de educación.

“Esta decisión tiene un impacto directo en la vida académica del estudiante de bachillerato, pues le obliga a retrasar un año sus estudios, o incluso más, dependiendo de los programas de postgrado a los que aspire”, detalla el abogado.

Los padres acuden a los tribunales

Los padres, lejos de aceptar cualquier tipo de castigo, han decidido acudir a los tribunales, intentando justificar la acción del menor. Tal y como recoge la demanda, los padres “no discuten los hechos ni su carácter ilícito, sostienen que la sanción impuesta […] es desproporcionada y no tiene en cuenta que él [el estudiante] no tiene antecedentes disciplinarios, que estaba bajo una intensa presión por parte de ellos sus padres y que se ha percatado de la gravedad de sus actos, por los que se ha disculpado repetidamente”.

A pesar de que incluso intentaron aprovechar un defecto de forma para evitar la sanción, el tribunal lo ha desestimado y señala que el menor sabía perfectamente lo que estaba haciendo y de qué se le acusaba. De hecho, había firmado el informe el día del examen y se pudo defender, por lo que su derecho a un juicio justo no se vulneró.

Por eso, la justicia entiende que el castigo fue correcto y proporcional. “No existe una escala automática. El comité disciplinario, y luego el juez, evalúan cada caso individualmente”, señala el abogado, donde incide en que, en este tipo de causas en Francia, se valora todo. “Entre los criterios que se tienen en cuenta están la admisión de culpabilidad, la actitud del candidato, sus circunstancias personales y la premeditación del fraude. Una falta confesada está medio perdonada”, relata.

Con todo, lo que nos queda es que copiar es copiar, independientemente de si se usa una herramienta como ChatGPT o la fórmula matemática en el boli, pero lo que sí es cierto es que las sanciones son más duras.

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