La Audiencia Provincial (AP) de A Coruña, con sede en Santiago de Compostela, ha sido el escenario del juicio contra una mujer acusada de quedarse con la herencia del anciano al que cuidaba. Concretamente, está acusada de apropiarse de parte de su patrimonio, incluida una vivienda. La Fiscalía sostiene que la mujer aprovechó el deterioro cognitivo del jubilado para hacerse con sus bienes, aunque ha rebajado de seis a dos años la petición de cárcel.
La acusación, ejercida por una sobrina del hombre, sigue pidiendo que sean ocho años de prisión como informa El Debate Galicia. Durante la declaración, la cuidadora defendió que la compra de la vivienda se había producido de un modo completamente legal y que no se aprovechó de la situación del anciano. Sostuvo que “él no quería que le hiciera transferencias porque pretendía que su sobrina no se enterase de nada”.
Esta respuesta la dio al ser preguntada por la falta de movimientos bancarios que acreditaran los pagos. Ahora, los magistrados están sopesando si el anciano tenía la capacidad de realizar operaciones de gestión de patrimonio complejas. La Fiscalía consideró acreditado que padecía deterioro cognitivo previo a la relación asistencial con la acusada sosteniendo que esta realizó una “maniobra maliciosa” para quedarse con la vivienda.
El anciano le pidió que le cuidase a cambio de la casa
Según contó la cuidadora acusada, fue el anciano quien le pidió que le cuidase y le dijo que podría quedarse con la vivienda a cambio de estos servicios. Le dijo que en ese momento, el hombre le mostró unos papeles mecanografiados que eran para la compraventa de la vivienda y que los dos firmaron después de que ella le propusiera y él aceptase, un pago aplazado.
La razón es que ella no tenía en su cuenta el dinero necesario en aquel momento. Luego, aseguró que consiguió reunir dinero gracias a lo que ganaba trabajando, la venta de tierras y un dinero que le transfería su hija. Explicó que convivió con el anciano entre los meses de diciembre de 2020 y mayo de 2021, primero en casa de él pero luego se trasladaron a la suya.
Uno de los elementos que más llamó la atención durante este proceso es que existía un testamento firmado ante notario del año 2019 en el que el fallecido la designaba como heredera universal. La acusada dijo que no lo sabía y que se enteró cuando la citaron judicialmente, aunque sí recordó que en julio de 2020 había estado presente en la firma de la escritura de compra venta de la vivienda.
Irregularidades en los pagos, sin movimientos bancarios
La acusación también apuntó a que se encontraban algunas irregularidades en los pagos, y el abogado de la sobrina sostuvo que “no se pagó nada” cuando se hizo la firma ante notario señalando que tampoco aparecieron movimientos en la cuenta que acreditasen que se había pagado algo.
Además encontró algunas contradicciones en las declaraciones de la acusada, como por ejemplo, los pagos mensuales de unos 600 euros que empezaron a aparecer cuando se abrieron las investigaciones por parte del Ministerio Público. Fue una trabajadora del Sergas quien denunció unas presuntas irregularidades, comunicándolo a la familia del anciano.
Un informe neurológico de una especialista del CHUS (Complejo Hospitaalrio Universitario de Santiago) reveló que el hombre padecía un deterioro cognitivo importante y que parte de los síntomas podrían agravarse por consumir alcohol. En 2019 se concluyó que los problemas estaban derivados de una patología neurodegenerativa.
Los sanitarios señalaron que el deterioro cognitivo “se notaba”
La forense que participó como testigo en el juicio señaló que el deterioro cognitivo “tenía que notarse” en el día a día respaldando que el anciano no estaba en condiciones de realizar operaciones complejas, como el papeleo de compra venta de una vivienda o declaraciones de obra nueva.
La defensa insistió en que ese informe no acreditaba incapacidad mental y el abogado de la acusada matizó que “al final todo quedó en sospechas”. Otras personas que le conocieron antes de tener el problema, también ratificaron que el hombre había cambiado mucho a raíz de ese problema de salud mental.