Gasta sus ahorros para la jubilación en una casa prefabricada para su hija con epilepsia y, tras la queja de un vecino, el ayuntamiento ordena retirarla y amenaza con una multa de 30.000 euros

La vivienda fue instalada para que pudiera ganar independencia sin alejarse de su familia, pero una queja vecinal terminó provocando la intervención del consistorio.

Padre e hija en el salón de la casa |ABC News
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Instalar una pequeña casa prefabricada en el jardín para que un hijo viva de forma independiente puede parecer una buena solución para los problemas habitacionales. Sin embargo, hay que tener en cuenta que para ello, si no se quieren tener problemas en el futuro, se deben tener los permisos necesarios. En esta situación se encuentra ahora una familia australiana, cuya hija de 30 años compró junto a su padre una casa prefabricada para instalarla en el jardín y ahora el ayuntamiento exige que sea retirada.

En el año 2023, padre e hija decidieron comprar la casa prefabricada para que la hija, que sufre epilepsia, pudiera independizarse y a la vez poder seguir viviendo cerca. Los problemas con el Ayuntamiento empezaron tras una queja de un vecino y, según la información publicada desde el medio ABC News, la administración terminó denegando que la casa pudiera estar ahí y pidió su retirada. 

La situación ha llegado hasta el punto de que el consistorio amenaza al padre con una multa de más de 30.000 euros si la minicasa prefabricada continúa en el jardín delantero de su propiedad. “Siento que me han arrebatado la vida de repente”, explicó la hija, mientras que su padre reconoció que la situación había sido “increíblemente estresante”.

Su padre gastó sus ahorros para la jubilación en la casa y ahora no puede retirarse

El padre, de 67 años, utilizó parte de sus ahorros para la jubilación para pagar la vivienda de su hija y amortizar buena parte de su hipoteca. Cuando desde el ayuntamiento le ordenaron la retirada de la casa, la familia intentó venderla para recuperar parte de la inversión, pero aseguran que está siendo una tarea complicada. 

Y es que la mayoría de los interesados que han tenido en ella, se han terminado echando atrás cuando les han informado de los posibles problemas administrativos que pueden tener si no cuentan con todos los permisos necesarios. 

“Somos gente honesta, no queremos cargar a nadie más con esto. Queremos que sepan en lo que se están metiendo”, explicó el padre, que lamenta que exista “mucha incertidumbre” sobre cómo regulan este tipo de viviendas los distintos ayuntamientos.

Según se detalla, el Ayuntamiento de su localidad considera que la estructura es una “vivienda auxiliar” y no una minicasa sobre ruedas, pese a que fue construida para cumplir con las normas de circulación de una caravana y dispone de un número de identificación vehicular.

Desde el Ayuntamiento no permiten que esté instalada en el patio delantero de la casa, sin embargo, sí se permite en el patio trasero, pero para poder instalarla ahí tendrían que realizar unas importantes obras para adaptarla a la normativa. 

En este sentido, la familia ya ha tenido que gastar dinero en topógrafos e ingenieros sin conseguir resolver el problema, y el padre se lamenta de todo el dinero que han invertido en la misma para nada. “Ahora me encuentro en una situación en la que, sinceramente, si me jubilo, probablemente no me lo pueda permitir”, lamentó.

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