Cuando un propietario recupera una vivienda alquilada alegando que necesita ocuparla personalmente, el desalojo puede terminar en conflicto si posteriormente el inmueble tiene otro destino, no solo en España, sino también en otros países. Es lo que le ha ocurrido a un hombre de 92 años que llevaba dos décadas viviendo en el mismo apartamento de Toronto (Canadá) y que fue desalojado después de que su casero asegurara que iba a mudarse allí.
El hombre vivía en un pequeño apartamento de Little Italy hasta el verano pasado, cuando tuvo que abandonar la que había sido su casa durante unos 20 años. Un año después, el edificio está a la venta por unos 1,4 millones de euros, y su familia sostiene que el propietario nunca llegó a instalarse en la vivienda.
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Su familia llevó posteriormente el caso ante la Junta de Arrendadores e Inquilinos, aunque no consiguió que prosperara su reclamación en aquel momento. Ahora, la aparición del edificio en el mercado ha vuelto a abrir el conflicto. La diputada provincial Jessica Bell considera que la venta refuerza las sospechas de la familia. “Ya sabíamos que se trataba de un desalojo ilegal en aquel entonces, y hoy tenemos más pruebas, porque esta propiedad se está poniendo a la venta por 2,275 millones de dólares”, recogen desde Global News.
El anciano reclama más de 30.000 euros por el desalojo
Tras este descubrimiento, el anciano volverá a acudir en septiembre ante la Junta de Arrendadores e Inquilinos para reclamar unos 30.900 euros, en concepto de indemnización por las consecuencias del desalojo, entre ellas la pérdida de algunas de sus pertenencias personales.
Su sobrina sostiene además que el procedimiento fue especialmente complicado para su tío por su edad, las audiencias virtuales y las dificultades con el idioma. “No tiene documentación, le resulta difícil explicar su historia de forma coherente y el inglés no es su lengua materna”, explicó.
Aunque el hombre ha conseguido encontrar otra vivienda en Little Portugal, su sobrina asegura que buena parte de su vida continúa ligada al antiguo barrio y que sigue desplazándose diariamente hasta Little Italy para hacer compras, acudir a citas médicas y reunirse con amigos.
El propietario niega que el desalojo fuera ilegal
El dueño del edificio rechaza la versión de la familia. Su abogado aseguró en un comunicado remitido al medio que considerar el desalojo “ilegal” no respeta las decisiones adoptadas previamente por la Junta de Arrendadores e Inquilinos y por el Tribunal Divisional.
Según el letrado, su cliente espera responder a las nuevas acusaciones cuando el caso vuelva a ser examinado ante la Junta.