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Los fontaneros coinciden: el gesto que haces siempre al abrir el grifo y que está destrozando tu caldera sin que lo sepas

Dejar la maneta del grifo en la posición central activa la caldera innecesariamente, disparando el gasto en gas y acortando la vida de tu electrodoméstico.

Una persona abriendo un grifo.
Los fontaneros coinciden: el gesto que haces siempre al abrir el grifo y que está destrozando tu caldera sin que lo sepas |Freepick.
Fátima Pazó
Fecha de actualización:
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Es un gesto automático. Llegas al lavabo, levantas la palanca del grifo para mojarte las manos un segundo y vuelves a cerrarlo. Lo que la mayoría de los españoles ignora es que, si la maneta está en el centro, acabas de cometer un error que paga tu bolsillo y sufre tu caldera. Los expertos en fontanería y energía advierten: este microencendido innecesario es una de las causas principales de facturas de gas elevadas y averías prematuras en el hogar.

“Así activará la caldera”

En la mayoría de los hogares de España mandan los grifos monomando. Por estética o comodidad, solemos dejarlos siempre en la posición central. El problema, como explican desde el blog de Endesa, es que al abrir el grifo en esa posición el sistema solicita agua templada.

Esto envía una señal inmediata a la caldera para que se encienda. Sin embargo, para cuando el agua caliente llega a la tubería del lavabo, tú ya has cerrado el grifo. ¿El resultado? Has gastado gas, has activado los componentes eléctricos de la caldera y has quemado energía para absolutamente nada.

"Cada vez que cierres el grifo asegúrate de dejarlo en la posición de agua fría. Si la llave queda girada hacia el lado del agua caliente, activará la caldera innecesariamente", advierten los expertos.

Por qué esto destroza tu caldera

Las calderas no están diseñadas para encenderse y apagarse cada 30 segundos. Estos microencendidos constantes provocan un desgaste acelerado en el intercambiador y en el sistema de encendido. Es como arrancar y parar el motor de un coche cada 10 metros; al final, la mecánica se resiente.

Además del desgaste, está el impacto económico. Según datos del sector, gran parte del consumo de gas en una vivienda se pierde en estos arranques en los que el agua caliente nunca llega a salir por el grifo.

Abrir el grifo siempre en frío

Es por ello que los expertos recomiendan siempre abrir el grifo en frío. Solo si giras la maneta voluntariamente hacia la izquierda empieza a funcionar la caldera. Esto evita que el calentador se ponga en marcha por error cada vez que quieres enjuagar un vaso o lavarte las manos rápido.

Este sencillo cambio de hábito actúa además como un ahorro directo en la economía doméstica donde cada euro cuenta. Al evitar que el quemador de gas se encienda por error decenas de veces al día, puedes recortar un pellizco importante en la factura mensual, compensando en parte ese IVA del 21% que ha vuelto para quedarse. 

A largo plazo, el beneficio es aún mayor: evitar una avería en el intercambiador o la bomba de la caldera supone un ahorro de cientos de euros en reparaciones, permitiendo que ese dinero se quede en tu bolsillo en lugar de destinarse a parches de emergencia que podrían haberse evitado.