Logo de Huffpost

Los científicos coinciden: el azúcar y el hambre están "borrando" tu memoria y así es como afectan a tu cerebro

Los expertos detallan que la memoria no se pierde solo por la edad; se "inflama" con el azúcar o se "apaga" por la falta de nutrientes.

Una persona preocupada
Los científicos coinciden: el azúcar y el hambre están "borrando" tu memoria y así es como afectan a tu cerebro |Freepick
Fátima Pazó
Fecha de actualización:
whatsapp icon
linkedin icon
telegram icon

Mientras que el 56,2% de los adultos sufre exceso de peso debido a una dieta cargada de procesados, hay otro sector de la población que se rinde a restricciones calóricas extremas por la presión estética de las redes sociales. 

Lo que la neurociencia acaba de confirmar es que ambos extremos tienen un enemigo común que está “borrando” nuestra memoria.

El gran peligro del azúcar para el cerebro

Se calcula que el español medio consume 71 gramos de azúcar diarios, casi el triple recomendado por la OMS. Este exceso no solo se nota en el cinturón, sino que actúa como un auténtico disolvente para el hipocampo, la central de memoria del cerebro. 

Según el estudio Impact of Dietary Sugar on Hippocampal Function,  el azúcar inflama este órgano vital y reduce la producción de BDNF, una proteína esencial para crear nuevas conexiones neuronales. 

Como bien explica la experta Nicole Avena, el azúcar activa el sistema de recompensa de forma similar a una droga. Al comer dulce, el cerebro libera dopamina, pero si abusamos, este sistema se sobreactiva, perdiendo el control y generando una adicción que daña la plasticidad sináptica. Sin esa capacidad de ‘moldeo’, aprender algo nuevo se vuelve una misión imposible.

Qué le pasa al cerebro cuando se tiene hambre extrema

En el otro lado de la balanza está el hambre autoinfligida. Ese 22% de jóvenes que admite saltarse comidas por estética está privando a su cerebro del 20% de la energía total que necesita para funcionar. 

Y es que la ciencia es muy clara: cuando el hambre es severa, el cerebro entra en modo supervivencia. Para ahorrar energía, el hipocampo ralentiza su actividad y deja de consolidar recuerdos a corto plazo para que pasen al largo plazo. 

El resultado es una ‘niebla mental’ constante y, en casos graves, una reducción real del volumen de la materia gris. 

¿Qué deberías comer para nutrir tu cerebro?

El Doctor Marzetti, por su parte, recomienda que para frenar este deterioro se deben sustitur los azúcares y almidones (y el alcohol, que es un tóxico cerebral directo) por alimentos que realmente alimenten nuestras neuronas.

"Lo que tenemos que consumir son huevos, aguacate, frutos secos como nueces y avellanas, carnes y pescados, frutas como arándanos o frambuesas, aceite de coco y de oliva", asegura el doctor.

Y es que los científicos aseguran que la memoria no se pierde por la edad; se inflama con el azúcar o se “apaga” por la falta de nutrientes. Si quieres proteger tus recuerdos, el consejo de los expertos es sencillo: evita los picos de glucosa que generan estrés oxidativo y no castigues a tu cuerpo con el hambre extrema. El cerebro no entiende de modas ni de estéticas, solo entiende de energía de calidad.