La Guardia Civil ha advertido a padres y tutores que no aparten la vista de los menores más de diez segundos cuando estén en el agua, ya que un descuido puede derivar en accidentes graves y en responsabilidades penales si se producen daños.
El aviso, el cual se encuentra en las redes sociales oficiales, insiste en la vigilancia constante como principal medida de prevención ante el riesgo de ahogamiento infantil. “Si tienes peques en el agua, tú eres su ‘socorrista personal’. No dejes de mirarles más de 10 segundos”, señalan desde la publicación.
Además, también recomiendan que quien acompañe al pequeño a la playa, ya sea sus padres o tutores, tienen que estar siempre a una distancia que les permita reaccionar en menos de 20 segundos ante cualquier situación de peligro que pueda surgir.
Lo que dice la ley: hasta cuatro años de cárcel por imprudencia grave
En España, la falta de atención a un menor no conlleva, por sí sola, una multa inmediata. Pero si ese descuido provoca un accidente grave o mortal, puede tener consecuencias penales. Y es que, el Código Penal recoge estos supuestos bajo la figura de la imprudencia grave.
Si el menor fallece por ahogamiento u otro accidente provocado de una vigilancia negligente, quien esté cuidando al menor puede enfrentarse a penas de prisión de entre uno y cuatro años, según el artículo 142.1. En caso de lesiones graves, el artículo 152.1 contempla desde multas hasta penas de cárcel de hasta tres años, en función de la gravedad.
Además, el abandono o la desatención que ponga en riesgo al menor también está tipificado. El artículo 229 del Código Penal castiga estas conductas con penas que pueden alcanzar los cuatro años de prisión si se acredita peligro para la vida o la integridad del niño. Incluso la desatención temporal puede ser sancionada, según el artículo 230.
¿Cuándo actúa la Guardia Civil?
La Guardia Civil intervienen cuando ocurre un accidente. En ese momento, investigan lo sucedido y, si ven que puede haber un delito, envían el caso a un juez.
Desde el Ministerio de Sanidad recuerdan que los ahogamientos se pueden evitar y que vigilar a los menores es responsabilidad de los adultos. “No delegue esta responsabilidad en un niño más mayor”, advierten. También aconsejan ir a lugares seguros, hacer caso a los socorristas y no beber alcohol antes de bañarse.
Las cifras respaldan la magnitud de esta situación. De acuerdo a la Federación Española de Salvamento y Socorrismo, tan solo en 2025 fallecieron 47 menores por ahogamiento en el país. Y es que, aseguran que cada año mueren entre 40 y 50 niños; la mayoría en piscinas privadas y por falta de vigilancia. Tal y como señala la entidad, se tratan de muertes que se pudieron haber prevenido con “supervisión constante y educación desde la infancia”.
Uno de los problemas más graves a los que se puede enfrentar un padre es al ‘ahogado invisible’. Se trata de cuando el menor no hace ningún tipo de ruido y sus movimientos llegan a parecer un juego, lo que hace que los adultos no se lleguen a dar cuenta a tiempo y ocurra una desgracia.
Es por ello que las autoridades piden que ahora que ha llegado el buen tiempo y ya han abierto piscinas y playas para recreación, es imprescindible vigilar en todo momento al niño para evitar una tragedia que puedan acarrear problemas legales.

