Este 28 de abril, con motivo del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, el Ministerio de Trabajo y la OIT han reunido en Madrid a los mayores expertos del país para abordar la crisis de salud mental y los riesgos psicosociales en el entorno corporativo.
El evento estuvo marcado por la modernización de la normativa preventiva en un contexto donde el aislamiento digital, el control de la inteligencia artificial, la inestabilidad climática y la precariedad económica amenazan severamente la vida de las plantillas.
“Las condiciones de trabajo adecuadas son el antídoto frente a la enfermedad”
La jornada arrancó a las 10:00 horas con una apertura en la que Joaquín Pérez Rey, Secretario de Estado de Trabajo, marcó el titular del día al anunciar que “el Consejo de Ministros está dando luz verde al anteproyecto de ley de reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales 30 años después”, en referencia a que la norma ya ha sido aprobada por el Gobierno y ahora debe ser convalidada en el Congreso de los Diputados.
Pérez Rey recalcó que el presentismo y los bajos salarios destruyen a los trabajadores, afirmando que "las condiciones de trabajo adecuadas son el antídoto inicial más importante frente a la enfermedad o el riesgo psicosocial".

Por su parte, Félix Peinado Castillo, Director de la OIT para España, advirtió sobre la letalidad de estos problemas, recordando que "los riesgos psicosociales muchas veces son invisibles" frente a los accidentes tradicionales, pero causan millones de jornadas perdidas.
Mientras tanto, en el bloque jurídico, el catedrático David Lantarón Barquín analizó la inseguridad legal a la que se enfrentan empresas y empleados. Señaló que en España existe una "falta de una normativa específica" en riesgos psicosociales y advirtió sobre la enorme dificultad de fiscalizar el estrés en el teletrabajo debido a los límites de "la inviolabilidad del domicilio" a la hora de que actúe la Inspección de Trabajo.
“Se nos exige trabajar rápido y bien, pero son antónimos”
Bajo la moderación de Marina Ortiz (INSST), los ponentes desgranaron cómo la tecnología y las nuevas formas de trabajo asfixian a los profesionales. María Jesús Otero Aparicio (INSST) denunció la cultura de la inmediatez, advirtiendo que "se nos exige trabajar rápido y bien y muchas cosas no se pueden hacer rápido y bien. Es más, casi son antónimos".
Por su parte, el profesor Adrián Todolí alertó sobre la tiranía extrema en las plataformas digitales (como los repartidores o conductores), revelando que "la inteligencia artificial toma decisiones, incluso de despido". Así mismo, Iván Martínez del Cerro alertó sobre la situación del sector agropecuario, donde la asfixia burocrática y el aislamiento rural han provocado que "los datos sean bastante significativos en cuanto a depresión y suicidios".
“La precariedad laboral incrementa un 20% el riesgo de intento de suicidio"
Tras una pausa, el debate moderado por Ángel Lara Ruiz adquirió tintes clínicos. Ferrán Muntané Isart estremeció al auditorio con los datos del Informe PRESME, certificando que "la precariedad laboral duplica el riesgo de mala salud mental, incrementa en un 20% el riesgo de intento de suicidio".

Belén González Callado, Comisionada de Salud Mental, expuso el colapso del sistema sanitario al negarse el origen profesional del estrés, denunciando que de 9,5 millones de bajas por trastorno mental, "por contingencias profesionales hay solamente 149".
Íñigo Calcedo Zapata cerró el panel abordando el impacto del cambio climático, señalando que "el hipotálamo, que es un poco el interruptor que regula la temperatura, deja de priorizar otros sistemas centrales", provocando fatiga extrema e irritabilidad, y normalizando la "ansiedad climática" de los jóvenes como "una reacción normal de las personas ante un evento que causa miedo".
“La prevención de riesgos laborales debe pasar del diagnóstico a la acción”
El evento culminó con un intenso debate social. Miriam Pinto (CEOE) pidió no cargar todo el peso sobre las organizaciones, asegurando que se deben "evitar que las carencias del sistema nacional de salud se traduzcan en un desplazamiento injustificado de responsabilidad hacia la empresa".
Por el contrario, desde UGT y CCOO exigieron a las empresas intervenir en la raíz organizativa que causa el estrés, mientras que Miguel Canales (CEPYME) reclamó evaluaciones "sencillas y efectivas" para que las pymes puedan cumplir la normativa.

Sin embargo, el broche final a la extensa jornada lo puso Aitana Garí Pérez, Directora del INSST. Tras repasar las demoledoras conclusiones aportadas por todos los expertos, lanzó una advertencia a todo el tejido productivo del país: "Ya no estamos en esa fase de diagnóstico [...] estamos en el momento de actuar para prevenir este tipo de riesgos". Garí despidió el foro recordando que la única forma de salvar vidas y retener el talento es asegurar que "la prevención de riesgos laborales debe pasar del diagnóstico a la acción".

