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Compra el piso de sus sueños y el día que se muda abren una discoteca bajo su ventana: “No sabía que iba a abrir una discoteca”

El hombre, de 51 años, firmó la compra sin saber que el local abriría esa misma noche a pocos metros de su dormitorio.

Una imagen del hombre en la puerta del local
Una imagen del hombre en la puerta del local |Thibault Petit - L'Est Républicain
Lucía Rodríguez Ayala
Fecha de actualización:
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Comprar una casa es una ilusión para los propietarios y en muchos casos una nueva vivienda es el comienzo de una nueva etapa. Pero lo que debería un momento feliz se puede convertir fácilmente en una pesadilla, como le pasó a este hombre de 51 años que compró un piso pensando que había encontrado un lugar tranquilo cerca del centro, pero la misma noche en la que se mudó descubrió que una discoteca abría sus puertas justo debajo de su ventana. 

Según recogen medios franceses como Figaro Inmobileir y L'Est Républicain, tras firmar la escritura de compraventa de la vivienda ante notario se trasladó a vivir en la casa que había comprado y al llegar se sorprendió al ver una larga cola de personas frente a su edificio. 

Poco después descubrió que se trataba de la inauguración de la discoteca situada a menos de diez metros de su habitación. “No sabía que iba a abrir una discoteca”, se lamenta en declaraciones a los medios. Desde entonces, explica, que las noches se han convertido en una pesadilla con gritos, música y vibraciones constantes se alargan hasta altas horas de la madrugada. “A las 2, 3, 4 o incluso 6 de la mañana siguen los ruidos”, añade.

El ruido afecta a su salud y al valor de la vivienda

Aunque el local asegura haber instalado medidas acústicas para cumplir la normativa, el propietario insiste en que no son suficientes. La situación ha empezado a afectar a su vida diaria ya que tiene que dormir con tapones y ha tenido que recurrir a medicación para la ansiedad para poder descansar. Además, el ruido constante está interfiriendo en su trabajo, obligándole a replantearse su situación.

El ayuntamiento ha realizado mediciones en la vivienda para evaluar el impacto del ruido y, según los primeros resultados, existe una “percepción residual de frecuencias musicales bajas”, aunque el análisis completo aún está en curso.

Ante este escenario, el hombre ya se plantea vender el piso menos de un año después de haberlo comprado, sin embargo, teme que la presencia de la discoteca reduzca considerablemente su valor y complique la operación.