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México sigue con la jornada de 40 horas hasta 2030 pero en Alemania los trabajadores mejoran su calidad de vida con la semana laboral de 4 días

La apuesta por el modelo europeo de reducción de jornada de trabajo se abre paso en Latinoamérica donde se trabaja para bajar de 48 a 40 horas de forma progresiva.

Hombre con bandera mexicana
Un hombre con una bandera de México ondeando. |Envato
Berta F. Quintanilla
Fecha de actualización:

La jornada laboral en España ha bajado por convenio después de que la propuesta de la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, de reducirla a 37,5 horas quedase en el dique seco. De este modo, la jornada media pactada queda en 1.739,9 horas frente a las 1.749,6 de marzo. Ambas por debajo de las 40 horas semanales, siguiendo la tendencia del modelo europeo donde se pretende trabajar menos horas, sin perder salario ni productividad.

Ahora, en Latinoamérica pretenden ‘copiar’ esta tendencia tomando como referencia, por ejemplo, la jornada laboral en Alemania que ha impuesto la semana de cuatro días. Después de las primeras pruebas, unos 900 empleados de 45 empresas germanas manifestaron que no volverían a trabajar con los horarios y calendarios antiguos. 

En México, la historia cambia por completo ya que la reducción de la jornada laboral se encuentra en un limbo administrativo ya que, a pesar de estar en plena negociación para arrancar la nueva legislación, no se ha implementado en los negocios, ni se han hecho prueba alguna que muestre a los ciudadanos los beneficios de trabajar menos horas. 

Qué ha hecho Alemania con la jornada laboral

Un estudio elaborado por la Universidad de Münster de Intraprenör ha dejado claro que un 70% de las empresas en Alemania sigue manteniendo horarios reducidos después de implantar el estudio piloto impulsado por 4 Day Week Global. Aunque la aceptación por parte de las empresas ha sido considerable y el 73% aseguraron que no regresarían al modelo antiguo, el modelo de cuatro días de trabajo no se ha implantado de forma literal.

Esto quiere decir que los negocios están llevando a cabo una adaptación progresiva de la jornada laboral de sus trabajadores en lo que ya se conoce como WTR (reducción del tiempo de trabajo).

Lo consiguen adaptando las tareas y los sistemas de organización de forma que cada empresa lo aplica ajustado a sus necesidades. Los horarios y las cargas de trabajo cambian en función de las necesidades que haya en cada momento, de manera que se mejoran los resultados sin tener que regresar a lo que había antes.

Facilidades para conseguir trabajadores

El 44% de las empresas alemanas que están aplicando esta nueva semana laboral consiguen trabajadores con más facilidad, concretamente un 44% asegura que se ha multiplicado el número de personas interesadas en trabajar con ellos. El 56% afirma que los mismos empleados que tienen en plantilla ya han manifestado que quieren continuar y cuando se publica una vacante en algún portal especializado, llueven los currículums. 

Esto quiere decir, como asegura el informe, que los que ya están dentro de la plantilla se sienten satisfechos y en el 69% de los casos destacan que pueden conciliar su vida personal con el trabajo. 

México ya trabaja en la reducción de jornada laboral

En México, la situación del mercado laboral es completamente distinta, porque se está trabajando en la implantación de la jornada laboral aunque en este caso pasará de 48 a 40 horas a la semana, lejos de la semana de cuatro días alemana. Además, no será de manera inmediata sino que se implantará poco a poco hasta 2030 según indica la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS) a El Imparcial de México.

La intención es ofrecer más tiempo a las empresas y a los trabajadores para que se adapten. En Alemania, por ejemplo, estas modificaciones se han planteado desde dentro de la empresa y en México, por el contrario, la modificación depende del Gobierno, será regulado por ley y se implantará obligatoriamente en todo el país.

Los empresarios alemanes lo tienen claro, y ya comenzaron a experimentar por su cuenta a través de una prueba piloto. Sin conocer los resultados o cómo iba a influir este cambio en la productividad. Los mexicanos esperan que se lleve a cabo la modificación legislativa para la que ya han puesto la primera piedra.