El pasado mes de abril, el Gobierno aprobó la regularización extraordinaria de migrantes, una medida que busca dar derechos a miles de personas extranjeras que ya residen en nuestro país y que hasta ahora se encontraban de forma ilegal, intentando así frenar los abusos e integrarlos en el sistema productivo sin que las empresas se aprovechen de su situación, entre otros objetivos. Y es que, tres meses después de su aprobación, el debate sobre cómo va a transformar verdaderamente el mercado laboral tanto a nivel nacional como autonómico sigue vivo.
Precisamente para analizar el impacto de esta medida, Eva María Ramírez, secretaria de Empleo, Inmigración y Políticas Sociales de CCOO Almería, ha atendido a NoticiasTrabajo justo tras finalizar la presentación del Informe Andaluz de Empleo que ha tenido lugar este miércoles. Durante la entrevista, la líder sindical ha analizado la situación actual tanto de la regularización de migrantes a nivel de Andalucía, como de su efecto directo o indirecto en la ocupación y el empleo andaluz y almeriense.
La confianza en aflorar una enorme "economía sumergida"
En lo que se refiere a los primeros efectos de la regularización en el mercado laboral andaluz y de la provincia de Almería, Ramírez ha pedido calma, ya que asegura que "todavía es muy pronto para poder dar esos datos" y por tanto tener conclusiones claras al respecto. Tal y como ha explicado a NoticiasTrabajo, aunque el plazo de solicitud ya ha finalizado, a día de hoy "las resoluciones que han llegado definitivas son realmente muy pocas" en comparación con el volumen total de peticiones. Lo que sí están recibiendo son autorizaciones provisionales que, en algunos casos, ya están empezando a generar altas laborales, pero en muchos otros aún no se perciben los resultados.
Por lo que la secretaria de Empleo calcula que habrá que esperar "dentro de un año" para poder ver los resultados definitivos de este proceso. Sin embargo, desde el sindicato se muestran muy optimistas respecto al impacto económico: "confiamos plenamente en que va a aflorar mucha economía sumergida porque estas personas ya están trabajando de forma irregular en nuestra provincia". Históricamente, estos trabajadores han sostenido sectores clave y durísimos como son verdaderamente la agricultura y la construcción.
La brecha de género y el muro en el sector de los cuidados
Otra realidad que preocupa a CCOO en relación a la regularización y al número de personas empleadas a partir de esta medida es la brecha de género que hay tras el acceso al empleo legal. Al analizar qué ocurrirá entre hombres y mujeres migrantes, Ramírez lo tiene claro. Y es que, aunque las solicitudes de regularización están bastante equiparadas entre ambos sexos (con una pequeña diferencia), a la hora de conseguir un contrato formal "creemos que los hombres lo van a tener algo más fácil para acceder".
La explicación a esta diferencia no es otra que el tipo de trabajo que llevan a cabo. Tal y como detalla, en este proceso hay un porcentaje muy importante de mujeres latinoamericanas que se dedican al sector de los cuidados, trabajando como empleadas del hogar y cuidando a personas mayores sin ningún tipo de contrato. Es un entorno laboral "más oculto" al desarrollarse en el interior de los domicilios privados, lo que provoca que sea "mucho más difícil que eso emerja".
Para que no queden dudas del problema de fondo, la responsable sindical ha sido clara sobre la barrera a la que se enfrentan estas trabajadoras y que las convierte en el colectivo más vulnerable: "Es más complicado que puedan acceder a un contrato por lo que ellas mismas nos cuentan, ¿no? Que las familias no siempre están dispuestas a contratar". Por todo ello, Ramírez ha exigido poner el foco de vigilancia en este sector doméstico, para conseguir que estas mujeres cumplan con los objetivos de alta en la Seguridad Social y verdaderamente puedan renovar su situación el año que viene para "continuar su proceso en nuestro país".

