En la última década, el sistema público de pensiones ha pasado por varias reformas con el objetivo de mejorar su viabilidad. La primera de ellas se aprobó en 2011 y entró en vigor en 2013, estableciendo dos edades de retiro, siendo una de ellas progresiva hasta alcanzar los 67 años. Luego entró una segunda reforma en 2021, en la que se buscaba premiar las jubilaciones demoradas (las que se dan más allá de la edad ordinaria) y penalizar las jubilaciones anticipadas.
Todas estas medidas tenían en común desincentivar las jubilaciones anticipadas para alinear la edad media de acceso a la jubilación con la edad legal. A pesar de ello, las estadísticas de la Seguridad Social muestran que uno de cada tres trabajadores opta por retirarse del mercado laboral a los 63,4 años y con una pensión media de 1.866,70 euros, unos 192,91 euros más que los que se jubilan respetando la edad ordinaria de jubilación legal.
Aclarar que los trabajadores que adelantan voluntariamente su jubilación dos años afrontan una reducción en la cuantía de su pensión, que oscila entre el 13% y el 21%. El porcentaje del coeficiente reductor depende de los años cotizados y lo meses adelantados con respecto a la edad ordinaria; es decir, a más años cotizados y menos meses adelantados, menor será el recorte.
Además, hay que tener presente que las bases de cotización a lo largo de la vida laboral sirven para determinar la base reguladora o, lo que es lo mismo, el 100% de la pensión a la que se tiene derecho inicialmente. Así, cobrarán la pensión completa aquellos que cuenten con 36 años y seis meses.
De esta forma, quienes reciben una mejor prestación sufren menos el efecto del recorte por la jubilación anticipada, ya que aún obtendrán una pensión elevada, superior por ejemplo a la de quienes se jubilan a la edad ordinaria y tienen solamente 15 años cotizados, que corresponde con el 50% de la base reguladora.
Evolución de las jubilaciones anticipadas
Según los últimos datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, en 2020 se registraron 111.949 jubilaciones anticipadas, con una edad media de acceso de 62,7 años y una pensión media de 1.692,63 euros mensuales, representando un 39,16% del total de nuevas jubilaciones.
En lo que llevamos de 2026 (con los datos hasta abril), el número total de jubilaciones sube a 126.643, de las cuales 39.199 corresponden a retiros anticipados. La edad media para esta modalidad es de 63,4 años, cuya pensión media se sitúa en los 1.866,70 euros. Así, el 30,95% de los nuevos jubilados (aproximadamente uno de cada tres trabajadores) prefiere jubilarse antes de llegar a la edad ordinara.
Además de adelantar la edad para dejar de trabajar, quienes eligen esta vía suelen percibir prestaciones más elevadas. La pensión media de los jubilados anticipados es los 1.866,70 euros, mientras que quienes se acogen a la jubilación ordinaria (a los 66,2 años de media) cobran 1.673,79 euros, lo que implica una diferencia mensual de 192,91 euros y un total anual de 2.700,74 euros.
El diferencial es aún mayor si se compara con quienes demoran voluntariamente su jubilación más allá de la edad legal. En lo que llevamos de año, 15.612 personas han optado por esta opción, con una pensión media de 1.545,93 euros mensuales, notablemente inferior a la de quienes se jubilan anticipadamente.
Una de las principales razones por las que la cuantía de la jubilación anticipada suele ser más alta que la de la jubilación ordinaria es que estas pensiones corresponden a personas con cotizaciones más altas. Además, para acceder a estas se exige un mínimo de 35 años, por lo que en términos porcentuales estaríamos hablando de que estos trabajadores se garantizan casi el 100% de la pensión (antes de aplicar el recorte por el anticipo sobre la edad).
La pensión media en la jubilación anticipada sube más en el Régimen General que en el de autónomos
Las diferencias entre los diferentes regímenes no solo están en la edad, también en la pensión que se cobra. En el Régimen General, donde está el mayor porcentaje de pensionistas, la pensión media por jubilación anticipada ha pasado de 1.587,48 euros mensuales en 2016 a 1.911,19 euros en 2026, un incremento de 323,71 euros en casi 10 años.
En el caso de los trabajadores autónomos (RETA), el crecimiento de la pensión media ha sido menos pronunciada, pasando de los 999,79 euros en 2016 a los 1.321,76 euros en 2026, lo que supone un aumento de 321,97 euros en el mismo periodo.
La diferencia se mantiene también al observar las pensiones asociadas a la jubilación ordinaria. En el Régimen General, la prestación media ha pasado de 1.311,84 euros en 2016 a 1.820,74 euros en 2026. En el caso de los autónomos, el crecimiento ha sido menor, pasando de 773,49 a 1.134,86 euros en el mismo periodo. Estas cifras ponen de relieve el impacto de las trayectorias laborales y de las bases de cotización a lo largo de la vida profesional, factores clave en la configuración final de la pensión.
Evolución de la edad media en la jubilación anticipada
Según los datos de los 10 últimos años, la edad media de jubilación anticipada en España ha subido, pasando de los 62,1 años en 2014 a los 63,4 años en 2026. Si miramos por sexos, los hombres se jubilan anticipadamente a los 63,2 años de media, mientras que las mujeres lo hacen algo más tarde, a los 63,8 años.
La edad ordinaria de jubilación ha subido, pasando de los 65,7 años en 2014 a 66,2 años en 2026. En cambio, la edad de acceso a la jubilación demorada (aquella que se produce más allá de la edad legal) ha descendido ligeramente, de 69 años a 68,3 años en el mismo periodo.

