En un país donde el coste de vida sigue obligando a los hogares a hacer malabarismos con el contador, muchos españoles han trasladado el uso de ciertos electrodomésticos a las últimas horas de la noche para aprovechar el ‘periodo valle’.
Sin embargo, más allá del hecho de poder molestar a los vecinos o tener que despertarse a media noche para hacer la colada, poner una lavadora puede suponer multas de hasta 3.000 euros en las ciudades con mayor número de habitantes como Barcelona, Zaragoza, Cuenca, Castellón o Valencia. ¿El motivo? Si se pone en las primeras horas del día (desde las 00:00 horas), podría hacer más ruido del permitido.
Qué dice la ley
La Ley de Propiedad Horizontal y las ordenanzas municipales son quienes regulan este aspecto. En el momento en el que el ruido de tu lavadora perturba el sueño del vecino, dejas de estar amparado por la tarifa eléctrica y pasas a estar bajo lupa de la normativa española contra la contaminación acústica.
Y es que la Ley 37/2003 del Ruido detalla que poner la lavadora a altas horas de la noche puede acarrear que te cueste el sueldo de varios meses por ser considerado una infracción grave.
- Infracciones Leves (hasta 750 €): Superar en apenas 4 decibelios ($dB$) el límite nocturno (que suele ser de 30 $dB$ en los dormitorios).
- Infracciones Graves (751 € a 1.500 €): Superar el límite por más de 4 $dB$ o negarte a que la policía haga una medición.
- Infracciones muy graves (hasta 3.000 €): Reincidir tras varias sanciones previas o ignorar una orden policial de cese inmediato de la actividad ruidosa.
La cuantía de las multas, no obstante, las establece y cobra cada Ayuntamiento a través de sus Ordenanzas de Medio Ambiente o Convivencia, por lo que pueden variar.
Cuánto ruido hace una lavadora
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) nos recuerda que, incluso en el mejor de los casos, el ruido de una lavadora durante el lavado ronda los 46 decibelios, pudiendo subir hasta los 57 en los modelos más ruidosos. Pero el verdadero problema llega con el centrifugado: ahí la potencia sube hasta situarse entre los 58 y los 70 decibelios.
Si tenemos en cuenta que la mayoría de los ayuntamientos prohíben superar los 30 decibelios por la noche en los dormitorios, estas cifras dejan claro que poner la colada de madrugada puede acarrear una queja vecinal. Al final, lo que ahorras en la factura de la luz podrías terminar pagándolo en una multa por exceso de ruido.
¿Es común que multen?
Rotundamente no. El 95% de las sanciones por ruido en España se deben a fiestas, música alta o ladridos. Es extremadamente raro que una lavadora moderna llegue a un informe técnico de sanción, ya que lo normal es que el conflicto se solucione con una queja vecinal o una advertencia policial.
Sin embargo, con el aumento del teletrabajo y la sensibilidad hacia el descanso, las comunidades están siendo menos tolerantes. Por ello, se recomienda evitar el centrifugado a las 3 de la mañana, usar alfombrillas antivibración e incluso, apostar por programas ‘ECO’ o silenciosos.