Si hay algo que la Guardia Civil ya no va a pasar por alto desde luego es tirar residuos en medio del campo, debido al problema para el medio ambiente que esto causa. Con el aumento de escapadas al campo en primavera, esta mala práctica de dejar basura en entornos naturales se hace más habitual, por desgracia. Restos de obras, bolsas o incluso electrodomésticos aparecen cada año en caminos y fincas.
La Guardia Civil recuerda que esta conducta está prohibida por la Ley de Vías Pecuarias. En concreto, el artículo 21 tipifica como infracción grave “la realización de vertidos o el derrame de residuos” en estos espacios públicos.
Multas de hasta más de 30.000 euros
Según el artículo 22 de la misma ley, las infracciones graves pueden ser sancionadas con multas de entre 100.001 y 5.000.000 de pesetas, lo que equivale a más de 30.000 euros en su tramo máximo.
A esto hay que añadir la obligación de retirar los residuos y reparar el daño causado, lo que puede incrementar notablemente el coste final.
Un gesto que puede salir muy caro
Desde la Guardia Civil insisten en que tirar basura en el campo no es solo una falta de civismo, sino una infracción sancionable. Además, este tipo de residuos puede afectar a la fauna, contaminar el suelo y dificultar el uso de estos caminos.
El mensaje es claro: utilizar los puntos habilitados para residuos es la única forma de evitar sanciones y proteger el entorno.