Seguro que hemos oído alguna vez que reutilizar una botella de plástico no es bueno, por el tema del calor o de otros factores que pueden afectar al líquido que lleva dentro. Pero, ¿y qué pasa con la botella de aluminio o la de cristal? ¿Son realmente mejores opciones? ¿Cuál es la mejor botella de todas para llevar agua? Son cuestiones que muchos se hacen y no es para menos, ya que es algo muy habitual llevar agua embotellada cuando vamos a realizar cualquier actividad o salimos fuera.
Pues bien, cada opción tiene sus ventajas e inconvenientes, ni el plástico es tan malo como se cree ni el cristal o aluminio tan buenos. Depende para qué se vaya a utilizar convendrá más una opción u otra. Por ejemplo la de aluminio puede ser más apropiada para el gimnasio y la de vidrio más óptima para tener en casa.
Es cierto que ahora con la nueva normativa europea que pagará por devolver botellas en los supermercados ya no será necesario reutilizar tantas botellas de plástico y quizás todo el mundo se acabe pasando al cristal o al aluminio, pero hasta entonces conviene saber las diferencias.
Características de cada botella
Para empezar, es importante saber cuáles son las cualidades de cada tipo de botella y material del que está hecho, algo que nos dará pistas de qué opción elegir o cuál nos conviene más:
- Plástico: es la que menos pesa normalmente y el formato más económico. De todas maneras, conviene elegir modelos reutilizables, de buena calidad y aptos para alimentos. Si se trata de plástico reutilizable o plástico duro cambia la cosa, ya que puede ser práctico para entrenamientos o moverla en cortas distancias, aunque no es recomendable dejarlo al sol igualmente.
- Cristal o vidrio: no supone diferencia para el sabor del agua y se limpia más fácilmente que otros tipos, pero puede romperse con mayor facilidad, por lo que resulta más cómoda para usar en casa o en el escritorio.
- Aluminio o metálica: es una opción resistente, duradera y muy útil para llevar al trabajo, al gimnasio o durante viajes. Además, muchas conservan el agua fría por más tiempo.
Ventajas y desventajas de cada botella en el uso diario
Si la idea es usarla a diario y transportarla continuamente, las de acero inoxidable o aluminio son quizás la mejor alternativa. Al combinar resistencia, durabilidad y buena conservación de la temperatura, se presentan como una opción ideal para el uso diario.
Las botellas de cristal son una buena opción para quienes priorizan la limpieza y el sabor del agua. Sin embargo, como son más frágiles, no resultan tan prácticas para llevar en una mochila o bolso.
Por otro lado, las de plástico suelen ser más ligeras. Eso sí, hay que asegurarse de que sean reutilizables y estén en buenas condiciones, ya que cuando se utilizan demasiado pueden acabar con olores extraños.
Aunque no hay una regla mágica para todo el mundo, las botellas de metal suelen llevarse la palma para el día a día. Por su parte, las de cristal son geniales para tenerlas en casa o en la oficina, mientras que las de plástico sirven mejor para viajes rápidos.
¿Cuándo se debe cambiar una botella reutilizable?
Pese a que están hechas para resistir bastante, no hay que olvidar revisarlas de vez en cuando. Si notas que tienen grietas, golpes, pierden agua o huelen mal constantemente, lo mejor es cambiarlas.
Si hablamos de las de plástico, ten en cuenta que se rompen bastante más rápido, sobre todo si las dejas al sol o las lavas sin parar. En cambio, las de acero inoxidable y cristal pueden durar bastantes años si las cuidas bien, aunque siempre viene bien vigilar cómo andan los tapones y las gomas.
Al final, limpiarlas habitualmente y cambiarlas a tiempo cuando empieza a verse deteriorada es la mejor forma de asegurar la higiene de estos recipientes.
Trucos para que la botella resista mucho más
Sea cual sea el material, para alargar la vida útil de la botella es clave lavarla a diario con agua tibia y jabón (sobre todo si han llevado zumos o bebidas deportivas), y asegurarse de dejarla secar destapada por completo para evitar que acumule humedad, malos olores o bacterias. Además, es importante no darle golpes fuertes para evitar abolladuras o roturas, usando fundas si es de cristal.