Oliver, despedido por pedir el contrato tras 13 días trabajando en un camping: “Pedimos que las condiciones aparecieran en el contrato y nos echaron”

Asegura que él y su pareja comenzaron a trabajar sin haber firmado ningún documento y que ya han puesto el caso en manos de abogados.

Oliver, despedido por pedir el contrato tras 13 días trabajando en un camping |TikTok (@oliveraveces)
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Empezar un trabajo sin haber firmado previamente el contrato puede dejar al empleado en una situación de especial vulnerabilidad. Oliver y su pareja se mudaron a un camping para comenzar una nueva etapa laboral que, según su testimonio, terminó apenas 13 días después, cuando pidieron que las condiciones acordadas aparecieran por escrito.

El joven ha contado en varios vídeos publicados en TikTok que ambos comenzaron a trabajar sin haber firmado un contrato. Durante esos días, asegura que lo pidieron en varias ocasiones, hasta que finalmente recibieron por WhatsApp un texto “de chiste” que, según denuncia, no recogía las horas de trabajo ni el salario pactado.

“Nos despiden por pedir un contrato de trabajo que no hemos recibido”, afirma Oliver. El trabajador explica que se negaron a firmar el documento porque querían que reflejara las condiciones que les habían comunicado antes de empezar. Poco después, según su versión, la empresa les informó de que la relación laboral había terminado.

“Llevábamos 13 días trabajando sin contrato”

Oliver sostiene que el problema comenzó cuando él y su pareja reclamaron que el documento incluyera las condiciones reales del puesto. “No reflejaba absolutamente nada, ni las horas que echábamos ni el dinero que cobrábamos”, asegura.

Ante esta situación, ambos decidieron no firmarlo y pidieron que se modificara. “Simplemente pedimos que las condiciones que se nos dieron estuvieran reflejadas en el contrato”, explica. Según su relato, la respuesta de la empresa fue dar por terminada la relación laboral.

El joven califica lo sucedido como un despido “ilegal”, aunque por el momento no ha mostrado públicamente toda la documentación ni las pruebas que asegura tener. También ha explicado que ya está recibiendo asesoramiento legal y que no puede ofrecer más detalles para no perjudicar el procedimiento.

“Sí hay un motivo, sí es ilegal y se va a demostrar. Tenemos pruebas y estamos con abogados”, afirma en un segundo vídeo.

Dejaron su vivienda para instalarse en una caravana

El despido no solo supuso la pérdida del empleo. “Hemos dejado un piso donde vivíamos para vivir en esta caravana, que tenemos que abandonar. Tenemos toda una vida metida en el coche”, relata en su primer vídeo, en el que pidió ayuda para encontrar asesoramiento jurídico y también un nuevo empleo en la zona.

El trabajador reconoce que lo ocurrido le afectó especialmente porque la experiencia había comenzado de manera positiva. “Me da más lástima por los niños y por el camping que por el dinero”, afirma, lamentando que una relación laboral que había empezado “de forma tan bonita” terminara de ese modo.

Aclara que el camping no fue quien los contrató

Tras la repercusión del primer vídeo, Oliver publicó una aclaración para desvincular al camping de lo sucedido. Según explica, el establecimiento había subcontratado el servicio a otra empresa, que sería la responsable de su contratación. “El camping Pinar de San José no ha tenido absolutamente nada que ver”, asegura, describiéndolo como “un sitio maravilloso” y elogiando tanto al personal como a su propietario.

Oliver no ha hecho público el nombre de la empresa a la que atribuye lo sucedido, ya que, según explica, su intención no es perjudicar personalmente a ningún empresario, sino conseguir “que se haga justicia”. También ha rechazado las críticas de quienes les acusan de no querer trabajar. El joven explica que recurrió a las redes sociales porque los hechos sucedieron durante un fin de semana y no sabían cómo obtener asesoramiento inmediato.

“Mi responsabilidad fue irme allí a trabajar sin contrato”

En un tercer vídeo, Oliver reflexiona sobre lo ocurrido y reconoce que comenzó a trabajar sin exigir antes el contrato. “Mi responsabilidad fue irme allí a trabajar sin contrato por tonto”, admite. El joven asegura que la principal lección que ha aprendido es que no volverá a incorporarse a un puesto sin firmar el documento. “Mi contrato por delante, ya está. Es que no había más”, afirma.

Además, Oliver distingue entre sentirse culpable y asumir la parte de responsabilidad que le corresponde. “De lo que te ha pasado, buscas la responsabilidad, no la culpa. La culpa te hunde y la responsabilidad te eleva”, reflexiona.

Pese a la pérdida del empleo y a las dificultades que asegura haber afrontado, el trabajador intenta quedarse con el aprendizaje. “La vida me ha sacado de allí porque me va a dar algo mejor”, concluye, mientras espera que el procedimiento permita aclarar las circunstancias en las que terminó la relación laboral.

Qué dice la ley sobre trabajar sin contrato y ser despedido por reclamar

Empezar a trabajar sin haber firmado un contrato no significa que la relación laboral no exista. El artículo 8.1 del Estatuto de los Trabajadores permite que algunos contratos se celebren de palabra, aunque en la mayoría de modalidades deben constar por escrito. El artículo 8.2 establece que, cuando la empresa incumple esa obligación, el contrato se considera indefinido y a jornada completa, salvo que pueda demostrarse lo contrario. El trabajador también puede exigir en cualquier momento que el acuerdo se formalice por escrito, tal y como recoge el artículo 8.4.

Además, la empresa tampoco puede perjudicar a un empleado por reclamar sus derechos. Esta protección aparece de forma expresa en la disposición adicional tercera de la Ley Orgánica 5/2024, del Derecho de Defensa, que reconoce el derecho de las personas trabajadoras a no sufrir consecuencias desfavorables por realizar actuaciones dirigidas a defender sus derechos. Es lo que se conoce como garantía de indemnidad.

Por tanto, de llevarse este caso ante la justicia y demostrarse los hechos, el despido podría ser declarado nulo si el juez considera que se ha vulnerado un derecho fundamental (como la garantía de indemnidad por reclamar sus derechos laborales), o en su defecto improcedente, al no existir ninguna de las causas objetivas o disciplinarias válidas que justificaran echarlos. La decisión final dependería de las pruebas y correspondería a un juzgado de lo social.

Qué debe incluir un contrato de trabajo

El contrato de trabajo es el documento en el que deben quedar reflejadas las condiciones esenciales de la relación laboral entre la empresa y el trabajador. Entre otros aspectos, debe indicar el tipo de contrato, el puesto de trabajo, la jornada, el horario, el salario, el periodo de prueba, el convenio colectivo aplicable y las vacaciones. Antes de firmarlo, conviene comprobar que todas estas condiciones coinciden con lo que se acordó durante el proceso de selección y que no existen cláusulas en blanco o incompletas.

Precisamente, Oliver asegura que el documento que recibió por WhatsApp no recogía aspectos básicos como las horas de trabajo o el salario. Según su testimonio, él y su pareja solicitaron que esas condiciones quedaran reflejadas antes de firmarlo, ya que son elementos que determinan los derechos y obligaciones de ambas partes durante la relación laboral.

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