La petrolera estatal de Kazajistán, KazMunaiGas, ha colocado a este país a la cabeza del mapa energético mundial al anunciar que se ha encontrado una descomunal estructura geológica en la plataforma de Zhyloi, situada en la región de Atyrau. Durante el foro Geoscience & Exploration Central Asia que ha tenido lugar en Astaná, se presentó el ya conocido como ‘macizo carbonatado’ en el que se sospecha que hay un volumen de hidrocarburos comparable al de Kashagan, uno de los hallazgos de petróleo más grande de los últimos 10 años.
Aunque este anuncio ha sorprendido a los principales responsables del petróleo mundial, las excavaciones están arrancando y existen muchos interrogantes económicos, ambientales y técnicos. El informe se puede consultar ya en la web de esta empresa, KMG. Como ha explicado uno de sus directores, Kurmangzay Ikaiev, el potencial de este yacimiento está alrededor de los 4.700 millones de toneladas de hidrocarburos, mientras que el conjunto de la estructura podría llegar hasta los 20.000 millones de combustible estándar.
También aclara que esto son estimaciones porque en la industria del petróleo hay que diferenciar entre recursos y reservas. Los primeros hacen referencia a lo que se encuentra en el subsuelo y las segundas a lo que es recuperable y viable.
Profundidades de hasta nueve kilómetros
El proyecto comienza con algunos problemas de los que el más destacado es la enorme profundidad a la que se encuentra el petróleo y el gas natural. Se trata de entre 5 y 9 kilómetros, por lo que hay que estudiar bien cómo proceder. El precedente de Kashagan sirve de ejemplo porque a pesar de su tamaño, su desarrollo ha estado plagado de retrasos, sobrecostes y problemas asociados a la alta presión del yacimiento así como a la presencia de gases tóxicos como el sulfuro de hidrógeno.
Ahora, aparecen estas dificultades y algunas más. En el área de Karaton Podsolevoy, donde se ha completado la primera perforación, KazMunayGas informó de la obtención de un flujo de gas a presión tras alcanzar los 5.750 metros de profundidad. La compañía subrayó que las pruebas se realizan bajo condiciones de presión “anormalmente alta”. Esto y la presencia del gas hacen que haya que extremar las precauciones.
Por su parte, la Agencia Internacional de la Energía también ha querido dar su punto de vista señalando que en un futuro de cero emisiones, no serán necesarios los nuevos yacimientos de gas y petróleo. Kazajistán, por su parte, ha fijado como objetivo alcanzar la neutralidad de carbono en 2060, una meta que convive con el peso estructural del sector energético en su economía.
Multa ambiental de 4.600 millones de dólares por almacenamiento de azufre
El consorcio que opera Kashagan se enfrenta a un arbitraje internacional tras una multa ambiental de 4.600 millones de dólares vinculada al almacenamiento de azufre, un subproducto del proceso de extracción.
A corto plazo, el desarrollo de Zhylyoi dependerá de avances más discretos que los anuncios iniciales. KazMunayGas prevé continuar con la evaluación de nuevos objetivos en Karaton y ampliar la exploración hacia otras áreas de la plataforma. Para los analistas, tres indicadores serán clave: la conversión de recursos en reservas certificadas, la definición de una hoja de ruta ambiental creíble y un calendario de desarrollo realista acorde con la complejidad del subsuelo.
El hecho de que el yacimiento se sitúe en tierra firme, a diferencia de Kashagan, en el mar Caspio, podría reducir parte de los costes logísticos. El alcance real de este hallazgo no dependerá solo de su volumen geológico, sino de su viabilidad económica y de su compatibilidad con un sistema energético en transformación.