Sandra y José, padres de 4 hijos, dejan su empresa para vivir en el bosque: “Facturábamos bien, pero llegamos con una carga de deuda muy grande”

La pareja continúa trabajando por internet desde una masía en la que obtiene la electricidad con placas solares y recoge el agua de lluvia.

Sandra y José, padres de 4 hijos |YouTube
Fecha de actualización:

Tener una empresa que facturaba bien, trabajadores y una casa grande no fue suficiente para Sandra y José. A pesar de haber alcanzado una situación que desde fuera podía parecer idílica, la pareja no estaba satisfecha con la vida que llevaba y decidió cambiarla por completo. Así que se marcharon al bosque con sus cuatro hijos y comenzaron una nueva etapa buscando depender cada vez menos de los suministros y servicios convencionales.

“Se supone que lo teníamos todo. Teníamos nuestra familia, nuestras hijas, nuestra empresa, nuestra casa grande, moderna... pero vivíamos insatisfechos”, explica Sandra para el canal de YouTube de Arnau Serrado. José, por su parte, también recuerda que el negocio funcionaba económicamente, pero no estaban satisfechos con aquella vida. “Facturábamos bien, todo iba bien, pero llegó un punto en el que aquello nos estaba comiendo”, asegura.

Actualmente, viven en una masía de unos 80 metros cuadrados y mantienen sus ingresos trabajando a distancia.

Dejaron atrás una empresa con empleados

Mudarse al campo no significó dejar de trabajar. José continúa con la empresa de programación que habían creado, aunque ahora trabaja solo, mientras Sandra es autónoma y desarrolla sus propios proyectos. “La forma en que nos financiamos es básicamente nuestra empresa de programación”, explica José. Gracias al trabajo por internet, pueden generar ingresos desde casa y organizar sus horarios alrededor de la familia.

El cambio tampoco estuvo libre de dificultades económicas. “Llegamos a esa conclusión con una carga de deuda muy grande”, reconoce José, que explica que durante años continuaron pagando deudas procedentes de sus anteriores negocios y que, aunque sus ingresos podían ser superiores a la media, también tenían gastos importantes.

Actualmente tampoco cuentan con un salario fijo. “Hay meses que a lo mejor podemos generar muchos más ingresos, otros meses menos”, señala.

Producen su electricidad y recogen el agua de lluvia

La vivienda no dispone de los suministros habituales de agua y electricidad. La energía procede principalmente de placas solares y baterías, mientras que para los días con poco sol disponen de un generador. Además, el agua de lluvia se almacena en varios depósitos y la utilizan para ducharse, lavar la ropa y otras tareas domésticas.

Cuando escasea, José se desplaza hasta un arroyo y transporta unos 400 litros. Para beber, en cambio, recogen agua de un manantial. “Aquí sí que sabemos cuánto gastamos, cuánto cuesta conseguir esa agua y esa electricidad”, explica Sandra. La pareja también ha comenzado a criar animales para producir parte de sus alimentos. Tienen gallinas, pollos, conejos y cabras, aunque todavía les queda poner en marcha el huerto. “No somos autosuficientes. Ahora mismo estamos en proceso”, reconocen.

Después de nueve meses en su actual vivienda y con cuatro hijos, explican que han tenido que avanzar poco a poco y priorizar primero cuestiones como el agua, la electricidad y los animales.

Otras noticias interesantes

Lo más leído

Últimas noticias