Una jubilada de 80 años vive con una pensión de viudedad de solo 700 euros al mes, lo que apenas le alcanza para sobrevivir, y además ya no puede desgravarse los gastos sanitarios debido a que tiene una deuda con la Autoridad Sanitaria Local (ASL). Esto la obliga a tener que pagar sus propias facturas cada vez que va al médico.
La mujer, que vive en de Portici (Nápoles) tiene una antigua deuda con el servicio sanitario local por impagos que tuvieron lugar en los años 2011, 2012 y 2013. La deuda de hace 15 años es de alrededor de 2.900 euros en total, según confirma el medio italiano fanpage.it. Sin embargo, la mujer, que además tiene varios problemas de salud, no puede pagar esta cantidad debido a su difícil situación económica, ya que hay que recordar que sobrevive con una pensión de solo 700 euros.
Ella necesitó ser asistida por la compañía italiana ‘Assoutenti Campania’ para que le diera ayuda, ya que en su situación no tiene forma de pagar la deuda con la ASL ni acceder a la atención médica que necesita para sus problemas de salud.
La compañía he pedido una reunión con las autoridades regionales
Desde la asociación de consumidores Assoutenti Campania han dado la voz de alarma ante esta situación. Su presidente, Roberto Capasso, lo dejó muy claro en unas declaraciones al medio Fanpage.it: "Hemos solicitado una reunión inmediata con la Región de Campania".
Capasso defiende que es normal que la administración intente recuperar el dinero que se le debe, pero hay que marcar unos límites: "Es justo recuperar las deudas, pero a través de agencias de cobro y no eliminando el derecho a la exención. Quienes viven exclusivamente de sus pensiones deben tener garantizado su derecho a la asistencia sanitaria por encima de todo. En nuestra opinión, no deberían pagar por estos servicios. Se debe dar prioridad al cobro de deudas a quienes pueden permitírselo, sin impedir el acceso a la asistencia sanitaria a quienes se encuentran en dificultades económicas".
El problema es que este tipo de incidentes no son nuevos en la región. Desde 2023, la renovación de estas ayudas sanitarias por niveles de renta ya no se hace sola. Ahora, los ciudadanos tienen que hacer los trámites por internet con su certificado digital (el SPID) o ir a hacer cola a la ventanilla. Además, hay más casos de personas a las que les han denegado la ayuda por supuestas deudas con la sanidad pública local (ASL) de hace más de 10 años.
Otros casos de rechazo a cubrir los gastos sanitarios
Hace tres años, algo similar vivió una madre de 36 años, desempleada, con problemas de corazón y cuatro hijos a su cargo, que sobrevivía únicamente con la pensión de alimentos. Cuando fue al centro de salud de Somma Vesuviana para renovar su exención y poder hacerse unas pruebas, le dijeron que no.
¿La excusa? Le explicaron que tenía un "sello rojo" en el sistema que bloqueaba su solicitud por una supuesta deuda de unos 600 euros del año 2012 (es decir, de hacía más de una década) por unos servicios médicos. Al final, esta madre enferma y sin trabajo se vio obligada a pagar de su propio dinero todas las pruebas que necesitaba.
Y no es un caso aislado. El año pasado se repitió exactamente la misma historia con una joven napolitana de 30 años, también en paro y madre soltera, a la que le negaron la asistencia gratuita por culpa de otra deuda muy antigua.