La jubilación anticipada permite adelantar la edad ordinaria de jubilación, por lo que los trabajadores que deseen solicitarla pueden disfrutar antes de la pensión. Sin embargo, de la misma forma que se disfruta antes de la pensión, la Seguridad Social aplicará recortes sobre la cuantía que puede llegar hasta el 21% en las voluntarias y hasta el 30% en las involuntarias. Por eso, elegir bien puede suponer una subida de 200 euros cada mes para el resto de la vida del pensionista.
Alfonso Muñoz Cuenca, funcionario de la Seguridad Social especializado en pensiones y prestaciones, es quien lo confirma y da tres consejos útiles antes de pedir la jubilación anticipada voluntaria. “La jubilación anticipada no es una mala opción, y cuanto mayor sea la futura revalorización, más nos podría interesar”, relata, donde explica que los coeficientes reductores dependen de dos factores que son el total de años cotizados y los meses adelantados con respecto a la edad ordinaria.
Alfonso recuerda cómo son las dos principales modalidades. La involuntaria (la que es ajena a la voluntad del trabajador) se encuentra regulada en el artículo 207 de la Ley General de la Seguridad Social y permite adelantar la edad ordinaria un máximo de cuatro años, pero exige un mínimo de 33 años cotizados, estar inscrito como demandante de empleo seis meses y que el cese laboral responda a una causa ajena al trabajador.
La voluntaria (donde el trabajador accede por interés propio) se encuentra regulada en el artículo 208 de la Ley General de la Seguridad Social. Esta permite adelantar un máximo de dos años, pero exige tener al menos 35 años cotizados y que la pensión resultante sea superior a la mínima que le correspondería.
Ambas conllevan coeficientes reductores que recortan la cuantía. Por eso Alfonso da dos consejos para evitar que el recorte sea mayor. Además, da un tercer consejo donde compara la anticipada con seguir cobrando el subsidio para mayores de 52 años, una disyuntiva con cifras propias que conviene mirar aparte.
Solicitar en diciembre para que la pensión se revalorice ya en enero
El primer consejo es solicitar la pensión en diciembre para pillar la revalorización de enero, que es cuando el Gobierno sube las pensiones conforme al IPC. En el caso de hacerlo en enero perderemos esa pequeña subida.
Lo explica con un ejemplo en el que una persona acumula 44 años y 9 meses cotizados, y que cumpliría la edad ordinaria (65 años) el 24 de diciembre de 2026, con una pensión simulada de 2.287 euros. Si en lugar de esperar solicita la jubilación anticipada el 24 de diciembre de 2025, justo un año antes, el simulador le calcula 2.110 euros.
La diferencia llega después: al causarse la pensión en 2025, esta se revaloriza el 1 de enero de 2026. Al aplicarle una subida aproximada del 2,6%, la cuantía ascendería hasta los 2.164 euros. De este modo, la pensión queda apenas 122 euros mensuales por debajo de la ordinaria, pese a haberse jubilado un año antes.
Ahora, la cosa cambia si se solicita a primeros de año, donde el importe sería de 2.113 euros, por debajo de los 2.164 que cobraría jubilándose en diciembre. Lo mismo pasa con los meses siguientes donde muestra cómo en febrero sería 2.122 euros, en marzo 2.132 euros y en abril 2.145 euros. Solo a partir del 24 de mayo de 2026 superaría esa cifra, y por una cantidad mínima. “Trabajar cinco meses le supondría tres euros más de pensión”, resume Muñoz para subrayar lo determinante que resulta el mes elegido.
Ante la duda, el funcionario recuerda que la Seguridad Social cuenta con un simulador donde cada trabajador puede hacer cálculos sobre la cuantía que le quedaría de forma aproximada (se puede acceder a través de este enlace).
El escalón de los coeficientes
El segundo consejo es el de jugar con los coeficientes reductores, los cuales van en función del total de años cotizados y los meses adelantados. En esta tabla existe un tramo donde el salto entre un mes y otro es especialmente alto.
Muñoz lo explica con un ejemplo en el que, al adelantar la edad de forma voluntaria el máximo de 24 meses (que será el 21% si se ha cotizado menos de 38 años y seis meses), el recorte será de 420 euros para una pensión de 2.000 euros, con lo que nos quedan 1.580 euros.
Ahora, si se solicita a los 20 meses, cuatro meses más tarde, el coeficiente es del 11%, por lo que la penalización será de 220 euros, lo que deja la pensión en 1.780 euros.
Por eso explica que es aconsejable mirar la tabla de coeficientes reductores y ver qué mes nos puede encajar para que la penalización no arruine nuestra pensión. “Es importante elegir bien el momento de nuestra jubilación, porque la penalización depende de los meses que adelantemos nuestra fecha de jubilación”, zanja el funcionario.