Una inflación en torno al 2% ya parece casi inalcanzable debido entre otras cosas al elevado precio de los combustibles (petróleo), a una inflación que no deja de subir y a las predicciones que encarecen la cesta de la compra en el horizonte de 2027. El economista jefe del Banco Central Europeo (BCE), Philip Lane, ha avisado en una entrevista para la televisión irlandesa de que el coste de la vida en la zona euro va a mantenerse en torno al 3% durante lo que queda de 2026.
Esto quiere decir que, por ejemplo, una cesta de la compra que costaba 100 euros podría pasar a costar 3 euros más ya que, hablando en términos de economía doméstica, no es que los precios suban en este porcentaje de forma mensual sino que de media serán un 3% más altos que en el mismo periodo del año anterior.
“Se mantendrá en torno al 3% durante el resto del año”, ha asegurado el economista que toma como referencia, entre otros valores, la subida del precio del dinero que ya está en el 2,25%. Queda lejos, eso sí, de los registrados en la crisis inflacionaria de 2022 pero por encima del objetivo del 2% que establece el BCE para que se mantengan los precios estables.
Siguiendo los datos de Eurostat, la tasa de inflación interanual en la zona euro estaba en el mes de junio en el 2,9% situándose una décima por encima de la subida de los precios de junio.
Importante papel de los fenómenos meteorológicos en la inflación
Por si el conflicto bélico de Ucrania e Irán no fuese suficiente, Lane asegura que la llegada de fenómenos meteorológicos como ‘El Niño’ ejercerá una “mayor alza sobre la inflación” aunque esto no se esperaría hasta 2027 impulsado por la subida de los alimentos.
De manera paralela a la situación energética ha destacado la importancia de tener en cuenta el impacto de la inteligencia artificial en el marco económico mundial “hay que analizarlo de manera integral”.
Lane ha apuntado que la evolución de la inflación en la zona euro “va a depender de si se resuelve la crisis de Oriente Próximo” por lo que califica la situación de “realmente incierta”.
“Si tenemos una guerra indefinida en Oriente Próximo el impacto relativamente benigno que hasta ahora ha tenido en la economía mundial podrá cambiar”. “Ante esta situación de incertidumbre, el compromiso es fundamentalmente no dedicar tiempo a hablar sobre subidas de los tipos de interés en el futuro”, ha asegurado reiterando que las decisiones sobre los tipos por parte del Consejo de Gobierno del BCE se van a basar en lo necesario para asegurar un descenso de la inflación al 2%.