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Fin de la jornada partida: se recogen firmas para acabar con ella en España

La iniciativa pide al Gobierno una reforma de los horarios laborales para reducir las largas pausas entre turnos y facilitar la conciliación.

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Se recogen firmas para acabar con la jornada partida en España |Archivo
Fernando García Ferrer
Fecha de actualización:

La jornada partida convierte para muchos trabajadores una jornada de ocho horas en un día prácticamente entero dedicado al trabajo. Aunque el tiempo efectivo pueda ser el mismo que con otros horarios, la pausa entre el turno de mañana y el de tarde retrasa la hora de salida y deja un tiempo intermedio que no siempre se puede aprovechar para descansar, conciliar o realizar gestiones personales. Ahora una petición abierta en la plataforma Change.org quiere poner fin a este modelo, que todavía se mantiene en varios sectores en España, y reclama al Gobierno una reforma que favorezca las jornadas continuas.

La iniciativa, titulada Acabemos con la jornada partida en España, ha sido promovida por BK Legal, un bufete de abogados especializado en derecho laboral, bajo el lema #NoAlSecuestrodeMiDía. La petición está dirigida a la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, y sostiene que este tipo de horario dificulta la conciliación familiar y personal.

Los impulsores consideran que las largas interrupciones entre los dos periodos de trabajo generan lo que denominan “horas muertas”, es decir, un espacio de tiempo que, en muchos casos, no permite volver a casa o realizar otras actividades con normalidad. “La jornada partida no es solo un horario laboral; es una forma de vida que consume tiempo valioso que podría dedicarse a actividades esenciales: tiempo con la familia, cuidado de familiares mayores o simplemente para descansar adecuadamente”, señala el texto de la petición.

La campaña pone especial atención en cómo estas pausas dificultan la conciliación y reducen el tiempo disponible fuera del trabajo. Según sus impulsores, el exceso de “horas muertas” entre turnos hace “perder momentos cruciales con nuestros hijos, familiares y amigos” y puede afectar tanto a “la productividad” como “al bienestar emocional y mental de nuestra población trabajadora”.

Sus promotores defienden que agrupar las horas de trabajo en un horario continuo permitiría terminar antes la jornada y disponer de más tiempo libre, sin necesidad de trabajar menos horas. Además, sostienen que “las empresas no solo optimizarían sus recursos, sino que también podrían reducir costos asociados con el desgaste físico y emocional de sus empleados”, una medida que, a su juicio, también tendría efectos positivos sobre la economía, la innovación y la competitividad.

“Apostemos por modelos que realmente valoren el tiempo de vida, fomenten la igualdad y establezcan un precedente de cambio positivo en nuestro país”, concluyen los impulsores de la iniciativa.

La jornada partida, en el centro del debate sobre conciliación y tiempo de trabajo

La jornada partida, que divide el día de trabajo en dos bloques, normalmente separados por una pausa para comer, sigue estando permitida en España y aparece recogida en los convenios colectivos de distintos sectores. Su aplicación depende de la normativa laboral, de lo que establezca cada convenio colectivo y de las condiciones fijadas por la empresa. De hecho, algunos convenios concretan incluso cuánto puede durar la pausa entre el turno de mañana y el de tarde.

Este tipo de horario entra de lleno en el debate actual sobre el tiempo de trabajo y la conciliación. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha defendido en varias ocasiones, por ejemplo, la reducción de la jornada laboral como una forma de que los trabajadores tengan más tiempo para su vida personal.

Durante las negociaciones para reducir la jornada máxima a 37,5 horas semanales, la ministra siempre ha resumido ese objetivo con la frase “ganar tiempo para la vida y trabajar mejor”. Sin embargo, la propuesta fue rechazada en el Congreso de los Diputados con los votos en contra de PP, Vox y Junts, por lo que su tramitación ha quedado suspendida de momento. Y además, hasta ahora la ministra no ha planteado públicamente una eliminación general de la jornada partida.

El debate, por tanto, no se limita a cuántas horas se trabaja, sino también a cómo se reparten a lo largo del día. Una persona puede trabajar ocho horas, pero pasar muchas más fuera de casa si tiene una pausa larga entre la mañana y la tarde. La iniciativa de Change.org quiere poner precisamente el foco en ese problema y reclama al Ministerio de Trabajo una reforma que elimine la jornada partida para avanzar hacia horarios más continuos y facilitar la conciliación. La petición se puede firmar aquí.