El Banco Central Europeo ha detectado que las expectativas de inflación de los consumidores de la eurozona para los próximos 12 meses se modera. En concreto, según su última encuesta, los hogares esperan que los precios suban un 3,5% en el próximo año, frente al 4% que preveían en abril.
Durante los últimos 12 meses, la inflación percibida se mantuvo sin cambios en el 4%, pero las expectativas para dentro de un año han bajado medio punto, situándose en el nivel más bajo desde febrero. Y es que, aunque la incertidumbre también ha disminuido, el BCE advierte de que sigue por encima de los niveles previos al inicio de la guerra en Oriente Próximo.
A más largo plazo, las previsiones se mantienen estables y los consumidores esperan una inflación del 2,9% a tres años y del 2,4% a cinco años.
Los hogares con menos ingresos son los que esperan más inflación
En la encuesta realizada por el BCE también se refleja la diferencia de las expectativas en cuanto a inflación según su nivel de Renta, y los hogares con ingresos más bajos perciben y piensan que la inflación será más alta que los que tienen unos ingresos mayores.
También hay diferencias en el análisis por edades. Los consumidores más jóvenes, de entre 18 y 34 años, declaran unas expectativas de inflación más bajas que los grupos de mayor edad, tanto entre quienes tienen de 35 a 54 años como entre los de 55 a 70 años.
Suben las expectativas de ingresos y baja el gasto previsto
Por otro lado, el BCE señala que las expectativas de crecimiento de los ingresos nominales para los próximos 12 meses han aumentado hasta el 1%, frente al 0,8% registrado en abril.
En cuanto al gasto, los consumidores percibieron que había crecido un 5,4% en los últimos 12 meses, una décima más que en abril. Sin embargo, el gasto esperado para el próximo año baja al 3,8%, frente al 4,3% del mes anterior.