¿Se debe tener dinero en metálico guardado en casa? Y si es así, ¿cuánto ? Esta es la pregunta que muchos ciudadanos se hacen tras las últimas recomendaciones de las autoridades financieras. Y es que, en un entorno marcado por la inestabilidad internacional y el riesgo de ciberataques, el Banco Central Europeo (BCE), cuyas directrices sigue y comparte el Banco de España, aconseja a las familias mantener una pequeña cantidad de dinero físico en el hogar como medida de precaución.
En concreto, los bancos centrales, los ministerios de economía y los servicios de protección civil de varios países sugieren disponer de entre 70 y 100 euros en efectivo por cada miembro de la familia. Otra opción es calcular la cantidad de dinero necesaria para poder pagar las compras esenciales de la casa (como alimentos o medicinas) durante un periodo de 72 horas.
Un plan de emergencia ante apagones o falles de red
Esta recomendación no busca alarmar a la población, sino crear un colchón logístico que asegure la subsistencia si las conexiones fallan. En caso de que se produzca un apagón eléctrico o una caída general del sistema informático, las tarjetas de crédito, las aplicaciones móviles y servicios como Bizum dejarían de funcionar en las tiendas de inmediato.
En un reportaje emitido por Noticias Cuatro, varios ciudadanos explicaron cómo aplican ya este consejo en sus casas. Juan, uno de los entrevistados, afirmaba: "En casa somos cuatro personas y solemos tener entre 200 y 300 euros".
Mientras que los jóvenes reconocen que lo pagan todo con el teléfono o la tarjeta por comodidad, el dinero físico sigue siendo el rey entre los mayores: más del 70% de los ancianos lo prefiere. De hecho, para muchos, la recomendación de 100 euros se queda corta. "Siempre tengo algo, unos 500 euros; si lo están recomendando, es por algo", explicaba otra vecina en el mismo reportaje.
Las ocho ventajas por las que el efectivo sigue funcionando
Aunque los pagos digitales ganan terreno, el Banco de España recuerda que los billetes y las monedas son el principal medio de pago en la zona euro y ofrecen una serie de ventajas únicas que la tecnología no puede replicar:
- Libertad y autonomía total: Es el único medio de pago que funciona sin necesidad de tener electricidad, internet o un aparato electrónico a mano.
- Es obligatorio aceptarlo: Al ser dinero de curso legal, las tiendas y restaurantes no pueden rechazarlo, salvo que se haya pactado antes otra forma de pago con el cliente.
- Privacidad absoluta: Las operaciones con monedas y billetes respetan el derecho fundamental a la protección de datos. Nadie vigila ni rastrea en qué te gastas el dinero.
- Es inclusivo: Facilita la vida y el ahorro a las personas vulnerables, como los ancianos o los colectivos con rentas bajas que no tienen acceso fácil a la banca digital.
- Ayuda a controlar el gasto: Tener el dinero físicamente en la mano permite organizar mejor el presupuesto diario y evita que gastemos de más por impulso.
- Es inmediato: Permite saldar y liquidar las deudas y los pagos al instante, de la mano del comprador a la del vendedor.
- Seguridad frente a fraudes: El metálico es 100% seguro frente a los virus informáticos, las estafas virtuales, los hackeos o la ciberdelincuencia.
- Depósito de valor seguro: Al ser dinero respaldado directamente por el banco central, no entraña riesgos financieros de quiebra para los ciudadanos que lo guardan como ahorro.
Ante los riesgos de que el sistema digital falle temporalmente, las autoridades ya trabajan en soluciones para que las tarjetas puedan usarse a veces sin internet. Además, se prepara el futuro "euro digital", que tendrá un monedero para pagar sin conexión. Sin embargo, a día de hoy, el clásico monedero con billetes en el cajón sigue siendo el único plan de emergencia que nunca falla.