Los graves incendios forestales que están afectando este verano a distintos puntos de España han vuelto a situar en primer plano el trabajo de los bomberos y de los equipos de emergencias. Los fuegos registrados en Madrid, Ávila y Toledo han obligado a desplegar un elevado volumen de recursos públicos y han provocado evacuaciones y confinamientos, en un contexto de condiciones meteorológicas adversas.
Sin embargo, detrás de esas intervenciones existe un proceso de acceso largo, exigente y, en muchos casos, costoso. Un bombero ha detallado en un vídeo difundido en redes sociales los gastos que, según su experiencia y la de otros opositores, debe asumir una persona que aspira a conseguir una plaza en España.
Un cálculo que sitúa la inversión total entre 13.000 y 20.000 euros, siempre que la preparación se prolongue durante los cuatro o cinco años que suele requerir el proceso.
Aunque presentarse a la oposición apenas supone, según explica, el pago de las tasas administrativas correspondientes, la preparación previa obliga a afrontar desembolsos continuados. “La mayoría piensa que solo hace falta estudiar y entrenar para ser bombero, pero el precio real va mucho más allá”, asegura el profesional.
2.000 euros solo en permisos de conducción
Uno de los primeros gastos es la obtención de los permisos necesarios para manejar vehículos pesados. Tal y como explica, numerosas convocatorias exigen disponer del carnet C, que permite conducir camiones, y del C+E, necesario para vehículos articulados o conjuntos con remolque.
Entre la matrícula en la autoescuela, las tasas, los reconocimientos médicos y los exámenes, el bombero estima un coste aproximado de 2.000 euros, aunque la cantidad puede variar en función de la ciudad, la autoescuela y el número de clases o intentos que necesite cada aspirante.
A ese desembolso inicial se añade la preparación teórica. Las academias, según sus cálculos, cuestan entre 500 y 800 euros al año, dependiendo de si la formación es presencial o a distancia. Algunos opositores, añade, recurren a más de un centro para cubrir temarios diferentes o preparar pruebas específicas.
Entrenamiento, material y hasta cinco años de preparación
La exigencia física es otro de los factores que encarecen el proceso, ya que el gimnasio, la piscina, el entrenador personal y el asesoramiento nutricional pueden sumar, según el bombero, entre 600 y 1.000 euros anuales. “Hoy en día el nivel físico en bomberos es una auténtica locura”, asegura.
El listado de gastos incorpora además entre 1.000 y 1.500 euros al año en material y gastos asociados como zapatillas deportivas, ropa de entrenamiento, reloj, ordenador, cuadernos, desplazamientos, suplementos y alimentación, aunque cabe destacar que no todos esos conceptos son obligatorios ni tienen el mismo peso para cada opositor, pero forman parte, según el testimonio, de la rutina necesaria para competir por una plaza.
Del mismo modo, la duración amplifica la factura, y es que el profesional sostiene que un aspirante puede tardar de media entre cuatro y cinco años en aprobar, por lo que, al multiplicar los pagos anuales de academia, preparación física y material, y añadir los permisos de conducción y otros posibles costes, sitúa el desembolso final en una horquilla de 13.000 a 20.000 euros.
“Al final, ser bombero es una oposición que exige mucha disciplina, constancia y esfuerzo. Y, como veis, nada gratis”, concluye.