El temporal de frío en España trae consecuencias en el tope del gas: habrá compensación en la factura de la luz

Las borrascas Efraín, Gérard o Fien han provocado el auge de la producción de las renovables como fuente primaria generadora de energía en el mercado, a las que había que compensar en la factura por el tope al gas.

El temporal de viento y frío trae un auge de las energías renovables: así se refleja en la factura eléctrica
Javier Martín

La factura de la luz trae noticias positivas para el consumidor en España. La sucesiva entrada de los temporales asociados a las borrascas que han ido haciendo acto de presencia en la Península Ibérica en los dos últimos meses está provocando el descenso hasta números negativos del tope al gas, lo que rebajará ligeramente el precio a pagar por los usuarios. Concretamente, una hora el día 16; tres horas el día 17; cuatro horas el día 18 o todas las horas de este 19 de enero.

Las fuertes rachas de viento, entre otras consecuencias, que han traído Efraín, Gérard o Fien, el nombre de las últimas borrascas, han provocado el auge indiscutible de la producción eólica como fuente primaria generadora de energía en el mercado en sustitución del gas o el carbón. El resultado es un desplome del coste medio del precio de la luz de casi un 60% si se compara con el año 2022 a estas alturas. El pasado año era de 105,48 euros/MWh; hoy, de 34,5 euros/MWh.

Según datos del operador del sistema, REE, un 82% de la demanda de energía se vio satisfecha con fuentes libres de emisiones. Mayoritariamente, energía eólica, seguido de la solar fotovoltaica, la nuclear y la hidráulica. Las centrales de ciclo combinado del mercado, la fuente de producción enérgica más cara y que provoca que se dispare la factura, no es ahora indispensable. Esto permite que los consumidores paguen menos - o no lo hagan - la compensación a estas plantas que contempla la excepción ibérica, el mecanismo anticrisis que España y Portugal aplican desde el pasado mes de junio como tope al gas.

¿Cómo funciona la excepción ibérica y el tope al gas?

"Cada hora que se genera electricidad con gas, si su coste real es superior a 40 euros/MWh, se remunera a las productoras por esa diferencia", explicaba la OCU sobre la medida estrella del Gobierno, aprobado mediante el Real Decreto-ley 10/2022, de 13 de mayo, para abaratar la desorbitada factura de la luz, que ha batido registros récord el último año.

Básicamente, consiste en un sistema para limitar externamente, sin intervenir el mercado de la electricidad, el precio del gas que se vende en los mercados, que es fijado por las generadoras de esta materia prima en su propio mercado para, posteriormente, ofertarlo en el mercado energético general. El hecho de cambiar el funcionamiento del mercado es algo que ya ha solicitado España y que está en proceso, además del propio tope al gas, hasta 2024, ya que caduca en junio.

Hasta que llegue ese momento, y para evitar que continúe encareciéndose la factura, el Gobierno establece que las operadoras no pueden vender el gas a más de 40 euros/MWh, aunque las generadoras sí pueden comprarlo a un precio superior. A modo de ejemplo, si el gas se compra 130 euros/MWh, la compensación será de 90 euros: 130 menos los 40 del mecanismo.

¿Cuánto se ahorra con la excepción ibérica y el tope al gas?

Con el auge del protagonismo de las renovables, más baratas en producción, el precio parcial o total del mecanismo se lo ahorran los contribuyentes, pero no se devuelve en la factura, sino que se compensa en días sucesivos en los que sí habrá que pagar. Desde su implantación el pasado junio, se calcula que se han ahorrado cerca de 2.000 millones de euros.

Además, España también se beneficia de rentas de congestión de la interconexión con Francia, que son el resultado de restar el precio de la electricidad entre ambos países multiplicada por la energía que pasa por la interconexión. Este importe se destinaba a sufragar los costes del sistema, recortando cargos y peajes.

Los portugueses pagan menos por la excepción ibérica

Es la polémica que han generado los críticos del tope al gas, que aluden que los españoles son los más discriminados, al pagar más. En España, el acuerdo con la Comisión Europea contempla que la compensación recae de forma primaria en los usuarios de la tarifa regulada (PVPC), ya que son los principales beneficiados del descenso de los precios del pool.

Posteriormente, los nuevos contratos del mercado libre y los prorrogados o renovados. En resumen, cuantos más pagadores, menor coste. En Portugal, sin embargo, poseen un mercado regulado muy reducido y los contratos liberalizados se revisan todos en enero. Es decir, que España acaba asumiendo más peso.

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