Nuevas normas alimentarias en Europa. La Unión Europea ha decidido pedir a las empresas demostrar el origen exacto del café y el cacao si quieren comercializarlos dentro del mercado europeo Es decir, que para poder vender estos productos será necesario que incluso en la etiqueta aparezca el origen real y certificado.
La medida forma parte de la nueva normativa europea contra la deforestación, una regulación que busca impedir que productos asociados a la destrucción de bosques terminen llegando a los supermercados europeos. Bruselas considera que el consumo europeo tiene un impacto directo sobre la pérdida de masa forestal en distintas partes del mundo.
Hasta ahora, muchas empresas podían vender estos productos alegando criterios de sostenibilidad de forma genérica. Con las nuevas reglas, eso dejará de ser suficiente.
Las empresas tendrán que demostrar exactamente de dónde procede el café o el cacao
La normativa obliga a acreditar con datos precisos el origen de las materias primas.
Esto implica que las empresas deberán aportar información detallada sobre la parcela exacta de producción, la trazabilidad completa del producto y el cumplimiento de la legislación del país de origen. Además, tendrán que demostrar que el cultivo no ha provocado deforestación después de las fechas fijadas por la Unión Europea.
En la práctica, Bruselas quiere conocer el recorrido completo del producto desde la finca hasta el punto de venta.
El cambio afectará a miles de empresas dentro y fuera de Europa
La regulación no solo impactará a productores de café o cacao, sino también a importadores, distribuidores y grandes cadenas de alimentación.
Muchas compañías tendrán que reorganizar sus sistemas de trazabilidad y reforzar el control sobre proveedores internacionales para poder seguir operando dentro del mercado europeo.
Aunque la normativa incluye un periodo de adaptación, las empresas ya han empezado a prepararse ante el importante cambio administrativo y comercial que supondrá.
Europa quiere frenar la deforestación mundial
La Unión Europea considera que el comercio internacional juega un papel clave en la destrucción de bosques tropicales.
Por eso, además del café y el cacao, las nuevas reglas también afectarán a otros productos especialmente vinculados a la deforestación, como la soja, el aceite de palma, la madera o el ganado bovino.
El objetivo es reducir el impacto ambiental del consumo europeo y presionar a las cadenas de suministro internacionales para adoptar prácticas más sostenibles.
La sostenibilidad deja de ser voluntaria
Con esta normativa, Bruselas quiere transformar completamente las reglas del comercio internacional.
La sostenibilidad ya no será solo una cuestión de imagen o marketing, sino un requisito obligatorio para acceder al mercado europeo.
Las empresas que no puedan demostrar el origen legal y sostenible de sus productos se enfrentarán a sanciones y podrían quedar fuera de la Unión Europea.