Un empleado de Lidl se cae trabajando, falta a su puesto y le dan de baja en la Seguridad Social entendiendo que ha renunciado: es despido improcedente y deben readmitirle o pagarle 2.477 euros
Se reconoce la improcedencia porque la cadena de supermercados debería haber sancionado las faltas con el despido disciplinario, no entender que era una dimisión tácita.
