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Un matrimonio se jubila con 90 y 95 años tras casi 60 años al frente de la ferretería del pueblo: “¿Cómo iba a dejarlo sin ella?”

La pareja ha regentado durante décadas el único negocio de este tipo en la localidad, superando incendios, crisis y cambios generacionales.

Una imagen de la pareja en la ferretería
Una imagen de la pareja en la ferretería |ABC News
Lucía Rodríguez Ayala
Fecha de actualización:
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Para muchos propietarios de pequeños negocios su trabajo es mas que un simple empleo, es toda una vida, y por eso retrasan su edad de jubilación, mas aún cuando se cuentas en pueblos pequeños en los que son parte del día a día de todos sus vecinos. Durante décadas, una panadería o una ferretería puede convertirse en punto de encuentro, en lugar de referencia y en símbolo de esfuerzo y constancia. Eso es exactamente lo que ha ocurrido este matrimonio australiano que han puesto fin a su vida la laboral a los 90 y 95 años. 

La pareja, residente en una pequeña localidad australiana, ha estado al frente de la ferretería del pueblo durante casi 60 años. Según recogen desde ABC News abrieron el el negocio en 1967, después de que el marido, Peter trabajara como constructor en cientos de viviendas de la zona. 

Desde entonces, la tienda no solo ha sobrevivido al paso del tiempo, sino también a momentos especialmente duros, como un devastador incendio de 2006 o la pandemia.

Casi 60 años al servicio del pueblo

Durante todos estos años, la ferretería ha sido mucho más que un lugar donde comprar herramientas. Generaciones enteras han pasado por sus puertas, ya fuera como clientes, aprendices o trabajadores. “En todo este tiempo, las cosas han cambiado mucho”, reconoció el anciano.

A pesar de las dificultades, nunca se plantearon cerrar. “Creo que solo queda seguir adelante; ¿qué más se puede hacer?”, explicó. Esa mentalidad les ha permitido mantener el negocio abierto durante décadas en un entorno cada vez más cambiante.

Además, la pareja ha estado muy vinculada a la vida social del pueblo. Durante más de 20 años impartieron clases de baile de salón para estudiantes, ayudando a preparar sus bailes de graduación. “Se vive y se trabaja en la comunidad”, recuerda un familiar.

El final de una etapa juntos

Tras más de 70 años de matrimonio, ambos tenían claro que el cierre del negocio también sería una decisión compartida. “Escuché a Margaret decir que se iba a jubilar a los 90 años, y pensé: ‘¿Cómo podría hacerlo sin ella?’”, contó Peter.

El negocio ha sido finalmente vendido a otros vecinos del pueblo, lo que garantiza que seguirá en funcionamiento y mantendrá su papel dentro de la comunidad.

Aunque reconocen que la jubilación será un cambio importante tras toda una vida de trabajo, la pareja afronta esta nueva etapa con tranquilidad. Ahora, su prioridad será pasar más tiempo con sus hijos, nietos y bisnietos, y disfrutar de un ritmo de vida más pausado.

“Siempre estuvo aquí, nunca la ves sin hacer nada”, dijo Peter sobre su mujer, destacando el esfuerzo de toda una vida.