
Un avión Airbus 321 de la compañía Lufthansa que realizaba la ruta Frankfurt-Sevilla perdió el control durante casi 10 minutos cuando el piloto se ausentó para ir al baño y el copiloto perdió el conocimiento y se desmayó. Ocurrió en febrero de 2024 y afectó a más de 200 pasajeros a tan solo 30 minutos de llegar al destino.
Así lo recoge Business Insider, que ha tenido acceso al informe publicado por la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC) en España, donde se indica.
Perdió el conocimiento y bloqueó el acceso a la cabina
El copiloto de 38 años, que había mostrado un estado de salud aparentemente normal, quedó al mando cuando el piloto se ausentó. Sin embargo, pocos minutos después, perdió el conocimiento de forma repentina y se desmayó, provocando así el bloqueo del acceso a la cabina, además de no responder a las llamadas del capitán ni de la tripulación.
Así, durante cerca de ocho minutos, el avión voló sin nadie consciente en los mandos mientras el piloto intentaba acceder sin éxito a la cabina utilizando el código de seguridad, tal y como explican desde Business Insider.
El vuelo hizo un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Madrid-Barajas
Finalmente, antes de que se activaran los protocolos de seguridad para impedir el acceso a la cabina, el copiloto recuperó débilmente la conciencia y, todavía desorientado y en malas condiciones, consiguió abrir la puerta. Al entrar y ver su estado, fue asistido por un médico que viajaba como pasajero y los auxiliares de vuelo mientras el avión se desviaba al aeropuerto de Madrid-Barajas para efectuar un aterrizaje de emergencia en la capital española, donde fue trasladado al hospital.
El diagnóstico del copiloto reveló que sufrió una crisis convulsiva en mitad del vuelo debido a una patología neurológica que no le fue diagnosticada antes. La comisión señaló que esta condición no se habría detectado mediante los controles médicos habituales que se realizan a los pilotos y copilotos para mantener la seguridad, salvo que hubiera mostrado síntomas en el momento del examen o en el historial clínico reciente.
Tras analizar el caso, los investigadores han instado a la Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA) a que informe a las aerolíneas sobre el incidente ocurrido, con el objetivo de revisar los procedimientos que permiten que un piloto o copiloto permanezca solo en cabina, especialmente durante las fases más importantes del vuelo.