España se prepara para un escenario meteorológico dual a partir de este viernes 17 de abril. Según advierte el experto Samuel Biener, la combinación de un calor intenso para la época y la llegada de aire frío en las capas altas de la atmósfera disparará la formación de tormentas en gran parte del interior.
35 ºC en el archipiélago canario
Este cambio llega justo cuando una dorsal anticiclónica elevará los termómetros por encima de los 30 grados en diversos puntos de la Península y hasta los 35 grados en el archipiélago canario, dejando amplitudes térmicas muy considerables entre el día y la noche.
La estabilidad que ha predominado en las últimas jornadas se verá interrumpida por el paso de pequeñas ondas en altura. Este fenómeno favorecerá el crecimiento de nubes de evolución a partir del mediodía, un proceso típico de la segunda mitad de la primavera que suele traer consigo fenómenos adversos.
"No sería extraño que se registren acumulados de más de 30 o 50 l/m2 de forma puntual" durante los próximos días, según los modelos europeos más recientes.
Tormentas, granizadas y fuertes vientos
La tarde del viernes servirá de anticipo con algunos chaparrones aislados en el Pirineo, pero será el sábado cuando la inestabilidad cobre fuerza. Los pronósticos señalan que los chubascos y tormentas descargarán con intensidad en la Cordillera Cantábrica, el Sistema Ibérico, el Sistema Central y el sur de Castilla y León.
Estas tormentas podrían ir acompañadas de granizadas y fuertes vientos asociados a los núcleos convectivos, por lo que se recomienda precaución en actividades al aire libre.
De cara al domingo, la situación ganará extensión. Las tormentas descargarán con fuerza nuevamente en el norte y el nordeste, aunque también podrían aparecer aguaceros más débiles y dispersos en las sierras del sureste peninsular. Mientras tanto, en el resto del país seguirá predominando un tiempo seco y caluroso bajo la influencia de la masa de aire suave asociada al anticiclón.
La inestabilidad seguirá
Lejos de remitir, la actividad tormentosa se mantendrá activa durante el lunes y el martes de la semana que viene. El lunes los núcleos más intensos se desplazarán hacia la confluencia de las provincias de Teruel, Castellón y Cuenca, sin descartar que afecten con severidad al norte de Cataluña y Huesca.
Para el martes la incertidumbre aumenta, aunque los expertos prevén que los chubascos se repartan por el interior de la Comunidad Valenciana, el Ibérico sur y las sierras de Andalucía oriental. "Nuevamente pueden ser de cierta intensidad", advierte Biener, señalando que estos núcleos tormentosos seguirán marcando el ritmo meteorológico en el interior y norte de España mientras el resto del territorio mantiene el pulso veraniego.

