Dejar al gato solo en casa con un plato grande de pienso y agua mientras nos vamos de fin de semana largo o vacaciones ya no es legal en España. La Ley de Bienestar Animal ha cambiado de forma radical las normas para los dueños de mascotas. A partir de ahora, el Boletín Oficial del Estado (BOE) prohíbe de manera expresa dejar a cualquier animal de compañía sin supervisión permanente.
En el caso de los perros, el límite máximo es de 24 horas, pero para los gatos el plazo no puede superar los tres días seguidos. Si alguien se salta esta norma, se enfrenta a multas económicas gigantescas que pueden llegar hasta los 50.000 euros, ya que las autoridades lo consideran una infracción grave por falta de cuidado obligatorio.
Lo que dice la ley letra por letra
Esta nueva prohibición aparece en el Artículo 27.i de la Ley de Protección de los Derechos y el Bienestar de los Animales. El texto legal prohíbe textualmente: “Dejar sin supervisión a cualquier animal de compañía de forma permanente; en el caso de la especie canina, este plazo no podrá ser superior a veinticuatro horas consecutivas; para el resto de animales de compañía, el plazo no podrá superar los tres días consecutivos”.
Al formar parte del "resto de animales de compañía", los felinos entran dentro del límite de las 72 horas. Si un dueño supera ese tiempo, la ley lo califica como una falta grave. El régimen de sanciones establece que el castigo económico por este descuido va desde un mínimo de 10.001 euros hasta un máximo de 50.000 euros.
5.619.000 gatos en los hogares españoles
Esta medida afecta a millones de familias en nuestro país. Según los datos de la primera Estadística Nacional sobre la Protección Animal, los gatos se han convertido en la mascota preferida del momento. Actualmente hay registrados 5.619.967 gatos en las casas españolas y los informes indican que el 17% de los hogares convive con al menos uno de estos animales. Desde el año 2021, las familias han adoptado a más de un millón de nuevos felinos, un crecimiento que supera al de los perros.
Los veterinarios recuerdan que los dispensadores automáticos de comida pueden fallar y atascarse. Además, las fuentes de agua eléctricas pueden sufrir un apagón o volcarse por un juego del animal. Un gato que se queda sin agua entra en deshidratación y sufre fallos en los riñones de forma extremadamente rápida.
Los riesgos reales de la soledad felina
Existe el falso mito de que los gatos son animales totalmente independientes que no necesitan atención. Sin embargo, los veterinarios y expertos en comportamiento animal advierten de que dejar a un gato solo más de tres días provoca graves riesgos para su salud:
- Enfermedades urinarias por la bandeja sucia: Un gato jamás usará un arenero que esté muy sucio. Si pasa días solo, aguantará la orina o lo hará fuera de su sitio. Aguantarse el pis es la causa principal de infecciones graves y obstrucciones en la vejiga que pueden provocarle la muerte en apenas 24 o 48 horas.
- Accidentes en la casa: El aburrimiento hace que los gatos exploren sitios peligrosos. Aumentan mucho los casos de caídas desde ventanas, animales atrapados en las persianas, o intoxicaciones por morder plantas de la casa o hilos de plástico.
- Ansiedad y depresión: Los gatos quieren mucho a sus dueños. Cuando se quedan solos mucho tiempo, sufren picos muy altos de estrés. Esto les lleva a morder muebles, maullar sin parar por angustia o lamerse de forma compulsiva hasta hacerse heridas en la piel.
Precisamente para evitar este tipo de sufrimientos y accidentes dentro de las viviendas, la ley obliga a que una persona acuda a vigilar y revisar al animal antes de que se cumplan los tres días consecutivos.

