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Carlos Perón, 101 años, lleva "ochenta y tantos" pintando: "Yo pinto sentado, pero sigo moviendo las manos y la cabeza"

Este centenario, que fue aparejador y arquitecto técnico, presentará una exposición de acuarelas en Madrid.

Carlos Perón
Carlos Perón, 101 años, lleva "ochenta y tantos" pintando: "Yo pinto sentado, pero sigo moviendo las manos y la cabeza" |'65 y más'
Antonio Montoya
Fecha de actualización:
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Nunca es tarde para hacer lo que más te gusta y, por qué no, para cumplir tus sueños. Y sino que se lo digan a Carlos Perón Rodríguez, que a sus 101 años demuestra que todavía tiene talento al seguir dibujando y pintando, llegando incluso a presentar su obra de acuarelas ante el público de San Sebastián de los Reyes (Madrid) el pasado 2 de noviembre.

Su exposición, titulada ‘100 años y más de color’ y presentada en el vestíbulo de El Caserón de la localidad madrileña, hacía un recorrido por la vida y obra de un artista que no ha dejado de pintar ni un solo día. "Yo pinto sentado, pero sigo moviendo las manos y la cabeza. Eso no se me ha cansado nunca", reconoce Perón en una entrevista con '65 y más'.

Este centenario nació en Madrid el 21 de marzo de 1924, en una familia de 8 hermanos. Desde niño mostró una gran afición por el dibujo, pintaba paredes blancas y su madre le "regañaba", pero él "necesitaba pintar".

Eso no fue todo, Carlos llegó a estudiar y ejercer como aparejador y arquitecto técnico, a lo que se dedicó durante décadas en el Ministerio del Aire. Allí participó en proyectos emblemáticos como el edificio de la Moncloa o diversos aeropuertos españoles, producto de su ambición sin fin.

“Dibujé mucho arquitectónico, de obra, planos, estructuras, pero un día se me metió en el cuerpo la pintura, y desde entonces no he parado”, explica, y añade que lleva “ochenta y tantos” años dedicado a pintar.

"Sentado, pero pintando"

A pesar de que hace unos años sufrió una pulmonía que le afectó a las piernas, el artista no ha abandonado su vocación. “Sentado, pero pintando”, afirma con tranquilidad. La acuarela ha sido siempre su técnica favorita, y sus trabajos se caracterizan por el uso de colores intensos y composiciones armónicas, en las que aparecen paisajes, retratos, figuras humanas y escenas basadas en recuerdos personales, recortes de periódicos o fotografías antiguas.

Las obras de Perón también dejan ver su formación profesional, con representaciones arquitectónicas y episodios históricos, aunque siempre impregnados de una sensibilidad que transmite energía y frescura. Entre sus motivos más habituales destacan los paisajes mediterráneos, entornos urbanos, escenas del día a día y estudios del cuerpo humano. En sus acuarelas se combina la precisión técnica con una sensibilidad espontánea que solo se adquiere con el paso del tiempo.

Recientemente, la Comunidad de Madrid le dedicó un homenaje por su trayectoria personal y artística. “Había cientos de personas allí, y me llevé todos los aplausos, porque con cien años sigo pintando”, rememora con orgullo.