La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ha entrevistado a Carolina de la Fuente, extrabajadora de Mercadona y sindicalista de MAYSA, quien ha denunciado las duras condiciones de la plantilla. Inexistencia de conciliación familiar, recortes salariales de hasta 500 euros por haber estado de baja y una fuerte represión sindical, son algunas de las acusaciones que ponen en entredicho el modelo laboral de la compañía.
Según la exempleada, la empresa ejerce una persecución sistemática contra el sindicalismo independiente, describiendo un ambiente de aislamiento y despidos para quienes se organizan fuera de los sindicatos “alineados” a la dirección.
Sistema de primas arbitrario
Carolina de la Fuente, extrabajadora del supermercado y sindicalista de MAYSA, desmiente la creencia popular sobre los altos sueldos en Mercadona. Esta explica que los trabajadores de nueva incorporación rondan el salario mínimo y que el cobro de la prima anual depende de valoraciones “muy subjetivas” impuestas por los coordinadores, habiendo casos en los que no se paga incluso habiendo cumplido los objetivos.
“Tú te puedes dejar los cuernos trabajando, y darlo todo por la empresa, y decirte que no. O ahora ha salido una nueva modalidad, puedes aprobar la evaluación y no cobrar la prima porque va a criterio del coordinador. Va por escrito, que esto es lo gracioso”, manifiesta. Lo mismo ocurre, indica, con la semana extra de vacaciones anunciada este 2026, asegurando que está ligada a la prima y solo se puede disfrutar si se cobra esta, esto es, si se alcanzan los objetivos según la compañía.
Para exponer esta situación, de la Fuente explica un caso concreto en Cantabria: “Una compañera se quedó embarazada y cogió la baja antes de dar a luz, hizo su maternidad y cuando fue a la valoración le dijeron que estaba aprobada pero no cobraba la prima porque no cumplía objetivos O sea que ahora puede ser que hayas aprobado pero realmente no te den esa prima”.
También denuncia recortes en la nómina por estar de baja laboral, cuando no se quiere dar información privada a la empresa, o por ser una persona “contraria” a la misma, como son los delegados sindicales, retirando complementos económicos que suponen entre 400 y 500 euros mensuales según el propio criterio de la compañía. “Cuando un trabajador está de baja, a partir del mes te van quitando la parte proporcional de la prima en el caso de que tú apruebes hasta ya quitártela por completo”, señala.
Sindicatos “alineados” o no: seguimientos en tienda o aislamiento en cajas
Carolina relata lo difícil que es ser sindicalista independiente, explicando que “Mercadona cataloga a los sindicatos por alineados o no alineados en sus documentos internos”. Los primeros, según indica, serían UGT y CCOO. Por su parte, los últimos, los “no alineados”, afirma que sufren seguimientos por la tienda, aislamiento en cajas donde no pueden hablar con nadie y, en casos extremos como el de Cantabria, despidos masivos de toda la sección sindical.
“Cuando tú estás con un sindicato que no está alineado se pone todo muy negro [...]. Yo he llegado a sufrir aislamiento en la tienda. Te cogen, te mueven a una caja sin ningún compañero alrededor para que no puedas hablar mucho. Te aíslan, te tienen señalado constantemente. Yo sé de ir a hacer horas sindicales a la tienda y estar en la sala de ventas y tener al encargado y al coordinador siguiéndome para ver con quién hablo con quién no hablo”, explica.
En último lugar, explica que, en Cantabria, el sindicato MAYSA ganó por mayoría absoluta. Eran 13 delegados, dos de sección sindical, y actualmente no queda ninguno: “Nos han echado a todos. Solamente queda la aristocracia sindical, los alineados”.

