Los trabajadores con un segundo empleo se sitúan en máximos históricos. Según datos de Randstad, al finalizar 2025, un total de 632.800 personas ocupadas contaban con un segundo trabajo, 50.000 más que un año antes y la cifra más elevada registrada hasta la fecha.
En esta situación se encuentra Tomás Gómez, que a sus 60 años se ve obligado a mantener dos trabajos para poder llegar a final de mes. “Lo hago para poder sobrevivir y poder tirar para delante”, contaba el año pasado en el programa de ‘Y Ahora Sonsoles’.
En concreto, por las mañanas trabaja como transportista, mientras que por la tarde presta servicios como vigilante de seguridad. Dos empleos que le permiten ganar alrededor de “unos 2.000 euros”. Preguntado de por qué se veía en esta situación, contó que, con los años, le había ido subiendo la hipoteca.
“Si me hubieran mantenido el nivel de hipoteca y todo esto, sí podría haber mantenido un solo trabajo”, relataba al programa. Aunque empezó pagando una cuota de 600 euros, le ha ido escalando hasta los 1.200. Y aún le quedan entre seis y siete años para poder pagarla.
“Muchas veces” no descansa
Mantener dos empleos no es nada fácil. Una situación en la que Tomás lleva unos 15 años. Preguntado sobre cómo y cuándo descansa, aseguró que “muchas veces” no puede hacerlo. “Cuando coinciden los dos trabajos, no descanso. Duermo un poco al mediodía y ya está, no tengo vida”, se lamentaba.
Pese al caso de Tomás, el pluriempleo se ceba especialmente con los jóvenes. Este mismo 2026, el programa entrevistó a Pepa, una joven que, aun teniendo tres trabajos (en recursos humanos, de azafata en partidos de fútbol y en el negocio familiar de su madre), no es capaz de independizarse.
Entre todos, gana entre unos 1.700 y 2.000 euros al mes, en función del número de partidos que le salgan al mes. Una situación en la que se encuentran otros muchos jóvenes, que ven cómo, a pesar de ello, no pueden acceder siquiera a una vivienda.